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En este apartado publicaremos las cartas que nos enviéis o simplemente que hayáis recopilado en algún medio de prensa.
EL GOBIERNO DE ARAGON Y SU COMPLEJO DE PROVINCIANO ::
Manel Badia es presidente de NATURALEZA RURAL- Asociación de Propietarios y Vecinos de Castanesa.
Los que me conocen a veces me acusan de ecologista, como si fuese algo malo. Yo prefiero decir que soy respetuoso con las cosas que me rodean. Me refiero a ser respetuoso con el paisaje, con la naturaleza, también con la gente y su identidad, su obra y su trabajo.
Nuestros abuelos y abuelas construyeron con mucho esfuerzo sus pueblos y su acción también modificó el territorio y el paisaje. Unos paisajes que parece que ahora deban ser adaptados rápidamente a nuevas coyunturas sociales y económicas, desposeyéndolos de toda su esencia. Un trabajo laborioso y continuo de generaciones de montañeses, que va a despeñarse al vacío empujado por la codicia irrespetuosa de ARAMON.
De todas formas, no hay que ser ecologista para darse cuenta de lo que está pasando. Cualquier persona con un poco de sensibilidad puede sentirse ofendida ante las imágenes de Espelunciecha en el entorno de las obras de Formigal y ante las mentiras que se utilizan para justificarlas.
Esos mismos planteamientos que ahora son evidentes en el valle de Tena están proyectados para otras zonas del Pirineo: Cerler-Castanesa, Punta Suelza, o del Sistema Ibérico, Javalambre o Valdelinares.
ARAMON no hará ninguna inversión en la montaña que no sea rentable urbanísticamente. La verdadera motivación de ARAMON son las urbanizaciones, y utilizan la excusa de las estaciones de esquí como otros utilizan los campos de golf.
ARAMON quiere expoliar la montaña de sus actuales propietarios. El anterior director gerente de ARAMON, que tuvo que dimitir por su mala gestión, dijo hace tiempo: "somos los depositarios de las montañas de Aragón". Esto se puso de manifiesto claramente en Castanesa cuando nos amenazaban con la expropiación a los que creemos que el esquí no es nuestra opción de futuro, y ahora cuando ARAMON intenta comprar fincas a precio rústico antes de recalificar a suelo urbanizable.
Qué favor hacen a los montañeses, con estos proyectos, si lo único que demuestran es que les estorbamos. ¿Qué hará un montañés si vende sus fincas... irse a la ciudad o trabajar de conserje en un hotel construido en lo que fue su huerto, o de taquillero en la venta de forfaits porque no sabe ni esquiar, o es que va a aprender a esquiar con 50 - 60 años? Y quieren las mejores fincas, las mas cercanas a los pueblos, los terrenos mas fértiles y llanos.
Los montañeses estorbamos a ARAMON, pero esta empresa se atreve a decir que todo lo hace por los montañeses. Y el Gobierno de Aragón, en nombre del Consejero Boné, nos sale con que el montañés es una especie en peligro de extinción. Que comparación más desagradable. Y para solucionar esta cuestión solo se le ocurre colonizar el Pirineo a base de urbanizaciones. ¿Cuántas mentiras más tendremos que soportar de esta gente? ¿Cómo puede ser cómplice el Gobierno de Aragón de todo esto?
Cuidar de un rebaño de ovejas o llevar una granja de vacas, son trabajos muy complejos, se tienen que aprender de joven y no todo el mundo sabría hacerlo. En Navarra ser ganadero es, además de rentable, una cuestión de orgullo, porque la administración ha promovido que sea así. Los ganaderos venden sus productos a un precio de mercado razonable, son y se sienten productivos...
En Aragón se promueve todo lo contrario: hay que reciclarse, hay que cambiar este modelo desfasado y tercermundista, ser pastor es vergonzante para el pastor y para la administración. Este gobierno de Aragón, tiene una conciencia de pueblerino y provinciano que se quiere quitar de encima como sea, en aras de la modernidad y el desarrollismo. Es un gran error.
ARAMON y el Gobierno de Aragón están diciendo indirectamente que el trabajo de ganadero, agricultor o pastor, son clichés de épocas pasadas que hay que aniquilar y cambiar. Y como alternativa está ofreciendo otros trabajos de un nivel inferior aunque modernos y totalmente respetables. A la gente de la montaña les están planteando dejar de ser autónomos para trabajar para terceros, por ejemplo. ¿Para qué se les ofrece otro trabajo, si ya tienen uno? En mi pueblo los pocos pastores y ganaderos que todavía quedan están desencantados, desilusionados... yo no querría estar en su lugar.
Hace poco subí por la cabañera con uno de ellos. Tiene con su hermano unas tres mil ovejas. Hablaba de venderse el ganado. Que con la administración todo son problemas: trámites, papeleos, guías... el precio del cordero no se ha incrementado en 25 años, las subvenciones van a menos... (Los recuerdo como unos ganaderos orgullosos y satisfechos con su trabajo). Qué voy a hacer yo, decía, no sé hacer nada más que guardar ovejas, toda la vida he hecho lo mismo. Es un empresario que mueve cada año mucho dinero, aunque al final el margen que le queda es escaso. Ahora sólo se le ofrece como alternativa trabajar de pistero. Con este Gobierno y estos planteamientos, esta gente no tiene futuro, ni tan siquiera los que vendan sus fincas por cuatro duros y sobre todo si lo hacen antes de recalificar.
Nos están engañando y quieren además que seamos cómplices de sus mentiras. Pero qué descaro y qué falta de respeto para con los que hemos contribuido desde nuestros pueblos y desde siempre a la identidad y la esencia de ser Aragonés.
Manuel Badia Tolo Presidente de la Asociación “Naturaleza Rural – asociación de propietarios y vecinos del valle de Castanesa” Castanesa, 13 de julio de 2005
De la tartera a la barbacoa
MARIO SÁENZ DE BURUAGA/BIÓLOGO DIRECTOR DE CONSULTORA DE RECURSOS NATURALES, SL
El incendio ocurrido en el nordeste de la provincia de Guadalajara ha abierto el debate, no novedoso desde luego, de los medios destinados para la extinción de incendios, de la coordinación administrativa para la lucha contra el fuego y del comportamiento de los ciudadanos en el campo en época de estiaje y descanso. La superficie quemada, en torno a las 14.000 hectáreas, es importante, pero ha sido la trágica muerte de 11 personas, todas ellas trabajadores de retenes antiincendios, la que ha supuesto una tremenda vuelta de tuerca en ese debate a tres frentes. Y decía no novedoso porque España arde a menudo y el marco de discusión es siempre el mismo, si bien el componente dramático de la pérdida de vidas humanas no suele ser, afortunadamente, el que acompaña a tanta chamusquina.
Parece claro que sobre medios habilitados para apagar fuegos y sobre los protocolos de cómo se ponen en marcha aquellos, hay mucho que hablar, hacer y mejorar, pero estas líneas no abordan esta cuestión y sí desean desbrozar, sin la ira de la llama, alguno de los aspectos que conforman el moderno marco conceptual hombre-naturaleza, ése que al fin y al cabo ha sido en este caso y en tantos otros la causa inicial de un luctuoso suceso y de una agresión al medio natural.
Si la historia de la humanidad tuviera 24 horas, la revolución industrial en los países desarrollados no supondría más de medio segundo dentro de ese virtual día evolutivo. Dicho de otro modo, en los últimos 60 años, diez arriba diez abajo, el impacto que el hombre ha provocado sobre los continentes, océanos y atmósfera del planeta ha sido infinitamente más grande que el realizado por el mono sabio sobre este mismo a lo largo de miles y miles de años. Y hablar de más grande es decir poco ya que realmente a lo que habría que referirse es al tipo de impacto, y ahí la cosa no aguanta un solo pase en la revisión más autocomplaciente que deseemos intentar hacer. Devastación forestal, contaminación del aire y de los ríos, efecto invernadero, pérdida de biodiversidad, pesquerías marítimas agotadas, suelos plagados de pesticidas, ruido, urbanización de las costas hasta la misma zona mareal no son sino un inicio de una funesta letanía que nace hace pocas décadas y que, curiosamente, preside nuestro bienestar, nuestra forma de haber llegado hasta aquí con gran satisfacción.
Y es el ocio de esa sociedad del bienestar el que va desbocado hacia un voraz travestismo de lo que en teoría podría ser la vuelta al campo, aunque sólo fuera de fin de semana, convirtiéndolo en un aparatoso montaje basado, fundamentalmente, en el ruido, en la especulación del suelo y en el ladrillo. Y dirán ustedes qué tiene esto que ver con asar unas chuletillas en pleno campo. Pues nada y mucho. Nada porque nada puede uno tener en contra de esta saludable iniciativa cuando se hace con todas las precauciones, y todo porque ese costillar y chorizos que han quedado, como mudos y carbonizados testigos, encima de la barbacoa del Alto Tajo, ilustran la desidia del bochornoso acercamiento del hombre urbano al medio natural, metáfora encendida e incendiaria de un ocio torpe e improvisado en las mejores ocasiones y perfectamente egoísta en tantas otras.
No importa aquí, ahora, la distancia de la parrilla al rastrojo que engulló las ascuas, y sí ese estándar de bullicio de salchichas, griterío, radio a toda pastilla y vehículo inmediato a las sillas y mesita de pic-nic. No importa en este momento si aquella familia tiene toda o parte de la culpa de ese incendio, y sí lo que trasluce o sugiere (que me perdone si no era el caso) acerca de una buena parte de nuestro ocio natural, ése que a menudo no es sino grasa de chiringuito, carretera asfaltada hasta el último rincón y basura abandonada o recogidita en una bolsa estratégicamente dispuesta para que alguien (¿!) la retire; ése que exige la comodidad de lo llano, de la señalización de hasta el último charco, del aparcamiento a pie de obra y de la papelera en cualquier lugar porque es incapaz de llevarse su mierda a casa. Estamos apijotando el campo y domesticándolo a golpe de látigo; la sociedad urbana se acerca a él dejando dinero, y con ello piensa que tiene licencia para casi todo.
Hoy quedamos vapuleados por el incendio, ayer por la riada (38 muertos) en el camping de Biescas (Huesca) como consecuencia de un robo de terreno al cauce histórico de las avenidas fluviales, antesdeayer por el desalojo de 9 pueblos (1200 personas) de la montaña leonesa (Riaño) para anegar un valle con el objeto de regadíos que nunca veremos y mañana para construir en la montaña una estación de esquí en el puerto de San Glorio (León-Cantabria), que no es sino una trampa para construir una inmensa urbanización en uno de los más bellos parajes de Europa, en uno de los mejor conservados. Y detrás siempre el ocio, el cebo de la Naturaleza a nuestros pies, de la venta de lo silvestre a la puerta de casa, una burda operación difícil de parar si no pedimos tiempo muerto para echar un vistazo sereno y solidario al entorno que pide tregua. El incendio ha caldeado las conciencias a través de la muerte, y vienen días de reuniones, de reivindicaciones, de decretos urgentes Es lógico y quizá adecuado. Pero ya digo, es el ocio natural el que exige revisión.
La Naturaleza sabrá salir de ésta como ha salido de tantas. Pero no quedan muchas cartas en la baraja para seguir jugando tan sobrados. Sería bueno que la brasa de la indignación no se apagara tan rápidamente como suele suceder porque, hay, sigue habiendo, muchas cerillas preparadas para cargarse los últimos baldíos y ribazos no cultivados, muchos me-cheros listos para aclarar los pastos, miles de conductores que arrojan colillas , y algunos malvados pirómanos que disfrutan con la tea gigante y descontrolada.
La conquista del fuego, tan magistralmente expuesta en la película de Jean-Jacques Annaud, fue uno de los hitos más relevantes en el arranque del hombre hacia la civilización actual; sin la llama, la Historia no hubiera podido ser tal cual la conocemos. Nada tan acogedor como un fuego de compañía, nada tan sobrecogedor como un incendio salvaje. Muchos años quedan para que lleguemos a utilizar el fuego como lo que en algunos lugares es, una herramienta de gestión en la naturaleza; sí, así es, pero esto es ya harina de otro costal.
Mientras, acudamos al campo a usarlo no a abusarlo, a ver no a llevar, a estar no a levantar. La rueda y el motor deben dar de nuevo el testigo a la bota; con ésta, la de cordones, y con la otra, la de vino, el camino discurre entre la placidez del medio que visitamos. Aparquemos, siquiera en estos momentos de calores, sequías y llanto, la barbacoa y sustituyámosla por la tartera de toda la vida, con su tortilla de patatas y filetes empanados con pimientos.
Una consejería 'maría'
Al hilo de los últimos incendios forestales, el autor analiza la gestación de la Consejería de Medio Ambiente de Castilla y León para concluir que, más que preservar el patrimonio natural, promueve nuevas agresiones, como la estación de esquí de San Glorio.
LOS pavorosos incendios forestales registrados en lo que va de verano a lo largo y a lo ancho de la geografía peninsular han puesto de relieve el desajuste estructural del Estado de las autonomías para combatir esta virulenta plaga medioambiental en España. Las trágicas consecuencias del incendio de Guadalajara han sacado a primer plano algo sobradamente conocido: la falta de suficientes mecanismos de coordinación de las comunidades autónomas entre sí, y entre ellas y la Administración central, la dispar normativa autonómica en la materia y, por descontado, la precariedad de medios disponibles para afrontar el problema.
Cierto que entre la Junta de Castilla y León y algunas -que no todas- comunidades limítrofes existen convenios o protocolos de colaboración contra los incendios forestales. Cierto que los recursos presupuestarios dedicados a este fin han ido incrementándose sustancialmente (en beneficio, eso sí, del sector privado), y supongo que los helicópteros contratados para este cometido no se utilizan ya para hacer más cómodos y rápidos los desplazamientos de altos cargos de la Junta.
Pero siendo todo eso cierto, la realidad hace innegable el fracaso del conjunto de las administraciones públicas en este campo. Seguramente porque, además de las insuficiencias y deficiencias ya apuntadas, no se da prioridad a lo fundamental: la prevención. Eso que tanto se ha repetido estas ultimas semanas de que los incendios del verano en realidad hay que evitarlos durante el invierno. Llegados a este punto, habría que decir que hablar de prioridades equivaldría a reconocer implícitamente la existencia de una política medioambiental en Castilla y León. Y una cosa es que exista una llamada Consejería de Medio Ambiente, y otra, que el Gobierno regional haya tenido alguna vez un verdadero programa político en esta materia.
Un somero repaso a la propia historia de la Consejería de Medio Ambiente y a la sucesión de titulares que por ella han desfilado resulta de lo más esclarecedor. De entrada, hay que recordar que su creación obedeció a una redistribución de parcelas de poder motivada por la coalición de Gobierno pactada por José María Aznar con el CDS en el año 1989. Y un dato importante: en origen, fue de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, es decir, competente en materia de Planeamiento Urbanístico.
Una vez que el Partido Popular se sacudió de encima al CDS y Francisco Jambrina sustituyó al centrista José Luis Sagredo, la 'Ordenación del Territorio' voló hacía la Consejería de Fomento, con la consiguiente pérdida de peso político e influencia. A partir de ahí, Medio Ambiente no ha conseguido superar el estatus de consejería 'maría' de la Junta, repetidamente utilizada a su vez, tanto por Juan José Lucas como por Juan Vicente Herrera, como comodín en sucesivos reajustes del Gobierno regional.
PEDRO VICENTE/Periodista
Lo menos que cabe esperar, de todo un consejero de medio ambiente de la Junta de Castilla y león, es que muestre cuando menos, cautela y recelo en aquellos proyectos, como el de San Glorio, que puedan ocasionar una alteración critica a un enclave natural tan valioso y protegido como es Fuentes Carrionas y El Parque Regional de Picos de Europa.
La indisimulada complacencia de Carlos Fernández Carriedo con el proyecto de la empresa Tres provincias, se ha materializado en los últimos meses en la tramitación del cambio de la normativa del Parque natural de Fuentes Carrionas y Fuente del Cobre para permitir en cercano futuro la construcción de una mega estación de esquí alpino en las estribaciones de Peña Prieta, cosa que se prohíbe taxativamente en el actual Plan de Ordenación de Recursos Naturales de dicho espacio protegido.
Sería de suponer, que los que legislaron con anterioridad en contra de la construcción de una infraestructura de este, lo harían con criterios meramente científicos y encaminados a la protección de un determinado ecosistema, así pues, ¿qué ha cambiado entonces para que esos criterios de protección deban ser cambiados de la noche a la mañana?, ¿Qué ha cambiado para que en los últimos años se restringiera la entrada de personas a amplias zonas de la montaña palentina durante largos periodos de tiempo, en pro de la conservación del oso pardo y ahora se quiere plantear sin rubor, que miles de personas campen a sus anchas por ella?, lo único que ha cambiado ha sido el titular de la consejería y su criterio ambiental, condicionado por mas que un evidente desconocimiento del medio natural.
En un ámbito más general, resulta vergonzoso observar, como el tema San Glorio esta siendo utilizado por casi la totalidad de los grupos políticos para sacar réditos electorales sin ningún tipo de pudor. Desde las cortes castellano leonesas no cejan de exigirse unos a otros, de manera encarnizada, que se eliminen los posibles obstáculos medioambientales que existen para viabilizar la estación, como si cambiando una ley, se eliminara cualquier tipo de afección al medio ambiente, como si cambiando el contenido de un papel nuestros osos pardos saldrán de sus oseras para enfundarse en monos de esquí.
Lo cierto, es que a día de hoy, y realizadas multitud de consultas técnicas a Técnicos y Biólogos que conocen y han trabajado en la región, y tras la divulgación de un proyecto que si bien no ha sido presentado formalmente es ya un secreto a voces, todos, coinciden sin excepción, en que ningún estudio de impacto ambiental, con las actuales medidas de protección que existen en San Glorio, podría dar luz verde a esta clase de infraestructura. Sin embargo, dada la efusividad de la Junta con el proyecto ya ni siquiera cabe confiar que se realice un estudio de impacto ambiental serio y estas sospechas se acrecientan cuando se observa el interés de los promotores en desvincular a Cantabria en primera instancia del proyecto, evitando así que dicho E.I.A sea competencia de la administración central.
Lo menos que podrían hacer los responsables políticos castellano leoneses es exponer la verdad, no se puede decir que en San Glorio se pueden preservar los recursos naturales compatibilizándolos con la estación. Llas agonizantes y cercanas poblaciones urogalleras del Parque nacional y regional de picos no van a sobrevivir a base de las frases hechas del señor Herrera, lo menos que podían hacer era aceptar que dan prioridad a un determinado proyecto en detrimento de la existencia del gallo y del oso, así de simple. A todo esto cabe preguntarse por qué la junta, como ya ha hecho Asturias, no ha iniciado el tramite para incluir al gallo en la lista de especies en peligro de extinción, lo único que cabe pensar es que no quieren mas obstáculos entre sus planes y el cemento, porque si no es así, no llega a entenderse el escandaloso olvido que esta sufriendo el gallo.
Efectivamente la montaña palentina y la leonesa, han sufrido duros periodos de despoblación y estancamiento económico pero no hay porque anteponer la supervivencia de las agónicas poblaciones urogalleras u oseras a la prosperidad económica de los valles montañeses, esta claro que se deben de articular ya planes de desarrollo concretos. La riqueza natural de castilla y león en ningún caso debe contemplarse como a menudo se hace como un freno al desarrollo económico y social, así lo han entendido en la parte asturiana o cantabra del parque nacional de picos de Europa, batiendo año tras año las cifras de afluencia turística, que ocurre entonces? Acaso valdeon esta mas cerca de Madrid que Arenas de cabrales, son los rebecos cantabros más fotogénicos que los leoneses o peña santa de castilla menos impresionante que su hermana asturiana? Hasta ahora nadie parece saber responder porque lo que vale para Cangas de onis, Potes o Panes no vale para Riaño, Posada o Vidrieros, hasta ahora nadie ha sabido explicar porque la estación es la Única salvación de la montaña y si no como dice alguno “ nos morimos”.
Los valles leoneses y palentinos necesitan una revitalización que no tiene por que provenir de los telesillas, sino de los propios planes de ordenación de cada espacio natural en los cuales se especifican y se promueven los objetivos socioeconómicos, culturales y ambientales a promover, haría bien el señor consejero en investigar como y donde se han invertido miles de millones de fondos europeos por parte de por ejemplo la dirección del parque regional de picos de Europa y comprobará que poco se ha gastado en revitalizar económicamente la zona y cuantos cientos de millones se han tirado sin control ninguno en nuestros montes, para perjuicio de la fauna y flora silvestre y de las gentes de sus valles. En el caso de Riaño, se perdió la oportunidad en primera instancia, de relanzar la zona como se ha hecho con anterioridad en tantos espacios protegidos y ahora los responsables de aquello son los encargados de enarbolar San Glorio como única solución posible, hipotecando su futuro en un elemento tan volátil como la nieve y entregando a cambio nuestra única riqueza real.
Por ahora, lo único que queda claro es, que alguien esta engañando a la gente, por mucha legislación local que se intente cambiar, y por muchos espacios protegidos que queden desprotegidos, en última instancia la decisión final vendrá de Europa y por suerte, la legislación europea no depende de oportunismos ni cacicadas. Desde Bruselas se ha advertido ya a España en numerosas ocasiones de la mala aplicación de la Directiva de habitas y de la legislación en torno a especies protegidas. Los perjuicios que propiciara San Glorio en torno a la fragmentación de las poblaciones del núcleo oriental del oso pardo están comenzando a ser suficientemente descritas y la fragilidad de las poblaciones urogalleras colindantes, en ningún caso podrán soportar una presión demográfica tan incontrolada como la que se prevé en torno a la hipotética estación, por mucho que el señor Carriedo no vea incompatibilidades previas o que el señor García Prieto haga declaraciones grotescas y cargadas de ignorancia sobre el nulo impacto que representarán las infraestructuras diseñadas, la realidad es terca y solo cabe esperar que nuestros vecinos europeos les enmienden la plana de una vez por todas. Sin embargo y sea cual sea el desenlace final, deberíamos denunciar la actitud de aquellos que aun sin presentarse el proyecto ya le daban su bendición a pesar de que sus responsabilidades deberían llevarle por otro lado, a aquellos que iban a permitir que el patrimonio de todos se convirtiera en el cortijo privado de unos pocos y a aquellos que querían llenarse los bolsillos a costa de una riqueza natural que no es propiedad de nadie.
Iñaki Reyero
Muy buenas, vamos a darle canya al mico.
La jusnta de Castilla y León, por quién está gobernada ?, premio acertamos todos
!,bajo que paragüas se puede cobijar el señorito ANCHOA ?, bajo que parámetros
políticos, financieros etc., (amiguismos) se rige la Junta ?, seguro que hemos
acertado todos.
Les importa un , COMINO , con mayúsculas, que si se debe proteger este entorno,
que si el oso pardo puede entrar ya en una fase de retroceso irreversible, que
si los ecositemas se van literalmente al carajo.
Vamos a medirlo económicamente, estos señores lo único que les preocupa es una
cosa, PELOTAZO, con mayúsculas, especulación pura y dura, nada más,
desengañemosnos, esto es pan para hoy y hambre para mañana, los hotelitos
estarán regidos y en manos de unos señores con muchísimo dinerito de Madrid ó
burguesía bienpensante de la zona y aledaños, se pagarán ingentes cantidades de
dinero ( de todos los contribuyentes) para pagar favores a este ó aquel, por
esas recalificaciones que autorizarán y que nadie sabe gracias a quién (nunca se
saca el agua clara de estos asuntillos), todos tienen conocidos en el lugar y el
puesto adecuado.
Pero vayamos a la madre del cordero, que es lo que suelen vender al pueblo
inocente y torpón, es decir, nosotros, la plebe, el populacho inculto (eso
quisieran), expropiaciones forzosas en interés del bien común, el bien de quién
?, será su bien, de terrenos y bosques comunales ( de todos), de fincas y
bosques particulares, agárrate el morro que le echan al asunto, luego viene la
parte del león de los funcionarios y enchufados con amigos en......, las
concesiones administrativas de explotación, se presentan los mismos y
generalmente los únicos, mira que casualidad, ó será causalidad ?,
contrataciones y subcontrataciones de construcción de las instalaciones, que
casualidad, tengo un amigo que resulta tiene una empresa que te puede hacer esto
por un módico precio, siempre se benefician los mismos, amigos y colegas, los
trabajadores de obra, en unas condiciones penosas y eso cuando están minimamente
cubiertos en cuanto a obligatoriedad de condiciones laborables, seguridad,
coberturas de riesgos y salariales.
Prometen creación de puestos de trabajo, ja, es la pescadilla que se muerde la
cola, generación de riqueza para la zona, ja y así muchos ja, ja, ja. En primer
lugar los puestos de trabajo son estacionales, no fijos, la cobertura será de
aprox. 6 meses y contratos de por obra y servicio, poquísimos puestos de trabajo
serán indefinidos, solo la estructura de mando, es decir, muy mal pagados y con
nula continuidad, la mayoría de monitores y personal de pista serán Argentinos,
seguro que lo sabéis, viven a salto de mata entre temporadas, aparte de que los
muy cabrones se ligan a las mujeres del país (es coña, pero es verdad), luego
los restaurantes, hoteles etc., serán muy poquitos los que abran toda la
temporada, y en esas condiciones los contratos serán leoninos y el sueldo de
risa, pero queda lo mejor, ¿Acaso la gente no ha pensado en que todo esto va a
repercutir y mucho en el aumento del coste de la vida ? y a precios desorbitados
para el pago de servicios y con sueldos tercermundistas, subirá absolutamente
todo como mínimo un 100 % y el precio del suelo se disparará debido a la demanda
que generará, se han planteado que las construcciones serán 2as. residencias ?,
que no dejan beneficio alguno salvo inflacción galopante del coste del suelo que
los concejos afectados se verán obligados a liberar ante la demanda
desproporcionada, evidentemente de gente que vienen generalmente de Madrid y
Capitales adyacentes que apoyándose en sus lobies presionarán para se haga, y
que solo ellos serán los beneficiados ya que su poder adquisitivo se lo permite,
empresarios y políticos influyentes, no importa el color de su bandera, en estos
casos solo tienen una bandera, la del dinero, y encima facil, a costa de todos.
Ante todo este incremento del coste de la vida, que pasará, LO SE, pasará, la
gente que futuro tiene ?,con sueldos de miseria deberán pagar como mínimo el
doble por lo que antes tenían, su economía pasará de ser de subsistencia a rayar
en la pobreza, asimismo verderán algún terrenito y creerán hacer el negocio del
siglo, pero los cuartos se acaban y luego, que ?.
Todo esto en Catalunya los estamos viviendo el la VALL FOSCA el último valle
virgen de los pirineos, cuando querais os lo explico, que no tiene desperdicio y
conozco a los que han montado todo este desaguisado.
Un saludo, y un consejo, LUCHAD PARA QUE NO SE ENRIQUEZCAN UNOS CUANTOS A COSTA
DE TODOS Y DEL FUTURO DE NUESTROS HIJOS Y NIETOS, NO ES CONYA.
Salut i força al canut, gent, bona falta os hi fará.
Un forero....
No he entrado en el foro nunca hasta ahora y es el primer
mensaje que leo. Creo que el futuro económico que tú dices para tu zona lo vas a
ver de pasada...Acabo de estar una semana por el Pirineo leridano, donde existen
tantas y tan buenas estaciones de esquí... yo no esquío, pero Baqueira, Boi-Taül,
etc paracen ser nombres conocidos por todos con metros y metros de nieve cuando
otras tienen 20 cm y 10 km de pistas esquiables... La cosa es que era desolador,
penoso de cojones, no sabes lo que es pasar por los pueblos de pasada, porque
estaba todo, y cuando digo todo es el 98%, cerrado a cal y canto, unos parkinks
tipo Carrefour de varias hectareas vacios en el pueblo y no conseguimos
encontrar una p.. tienda abierta para compar cosas... comida...y no era un
pueblo sólo... no os engañeis...pan para hoy y hambre para mañana. Si ese es el
futuro que quereis... suerte, al final sois los que vivís allí los que más lo
vais a "sufrir"... bastante poco les importa a los "forraos" que esté todo
cerrado en verano si ellos sólo quieren ir allí a lucir sus últimos modelos en
material de esquí comprados, eso sí, en grandes ciudades que es de donde
provienen... no os creais que van a ir a comprar botas de esquí a Cardaño...
Recordad que si algún día os arrepentís de tener esa
estación y echais de menos la tranquilidad, con sus problemas, de la que
disfrutabais en el pasado, los osos, los urogallos, vuestro ganado no molestado
por pringaos,etc... ya no habrá vuelta atrás...
Suerte con vuestro futuro...
P.D:Otro montañes obligado a irse de su Tierruca a
buscarse las alubias a una de esas grandes ciudades de España.
Intervención de Emilio Puente García, Profesor Titular de
Botánica de la Universidad de León, en la Mesa Redonda: Estación de Esquí de San
Glorio: ¿oportunidad o amenaza?, organizada por la Asociación de Ciencias
Ambientales en el marco de los actos programados en la II Semana de Ciencias
Ambientales de León el día 18 de Abril de 2005.
Estación de Esquí de San Glorio: ¿oportunidad o amenaza?
En mi opinión, y a juzgar por lo que hasta este momento se ha escuchado respecto
al proyecto de la mencionada estación de esquí de San Glorio, supone una
amenaza.
Los terrenos en los que se pretende instalar forman parte del Parque Natural de
Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina y del Parque Regional de Los
Picos de Europa. Ese territorio también ha sido propuesto como Lugar de Interés
Comunitario por parte de la Unión Europea en el diseño de la conocida Red Natura
2000. Para llegar a ese estatus de protección, los Organismos Competentes se han
basado, entre otras razones, en la presencia en ese territorio de un buen número
de especies endémicas, raras o amenazadas, que participan en comunidades
vegetales diversas que aparecen en la lista de hábitats a proteger por parte de
la Unión Europa en la mencionada Red Natura 2000.
Ese singular Patrimonio Natural, que goza además de un estado de conservación
bueno, gracias al buen uso tradicional del territorio que han practicado los
lugareños, es el que está amenazado por el proyecto de la estación de esquí.
Vamos a mencionar a continuación algunos ejemplos de flora y vegetación de gran
interés que podrían verse afectados negativamente por el proyecto de la
estación.
En primer lugar hay que destacar la presencia, en los enclaves situados a mayor
altitud del territorio, de los pastizales criorotemplados (alpinos) de la
asociación endémica altocarrionesa Junco trifidi-Oreochloetum blankae. Estamos
ante el único lugar que alberga este tipo de pastizales y por ello no se puede
permitir que nada afecte a su normal desarrollo y tenemos la obligación de
impedir su desaparición.
En áreas rocosas próximas a las Agujas de Cardaño, en un único enclave, se
desarrolla la especie alpino-pirenaica, Artemisia umbelliformis, que se conocía
de los Pirineos y cuya localidad es la única conocida de toda la Cordillera
Cantábrica.
En ese mismo sentido nos tenemos que pronunciar ante la presencia de Carex
atrata, conocido del Pirineo Central y Oriental y que vive exclusivamente en
cuatro poblaciones en la Cordillera Cantábrica, dos de ellas afectadas por la
estación. Igualmente, Thalictrum alpinum, conocido del Pirineo Central y
Oriental y Sierra Nevada, se ha localizado por primera y única vez en la
Cordillera Cantábrica en los pastizales de las asociaciones Pediculari fallaci-Armerietum
cantabricae y Polygalo edmundii-Nardetum strictae, que ocupan áreas que soportan
una prolongada cubierta nival y por ello susceptibles de ser utilizados para
esquiar. Con ser, de las tres especies comentadas, la que mayor extensión ocupa,
se han censado, por estimación, aproximadamente 400.000 individuos en 2.000
metros cuadrados.
En zonas próximas a las comentadas y en medios tremendamente frágiles y
vulnerables, como son los pedregales (gleras o canchales) de bloques de rocas de
diverso tamaño, que también sufren larga cobertura nival, se desarrollan
Spergula viscosa, formando parte de las comunidades de la asociación Linario
filicaulis-Sperguletum viscosae (endémica del territorio) y Ranunculus
parnassifolius subsp. cabrerensis, especie que figura en El Catálogo Nacional de
Especies Amenazadas (Ley 4/1989 y Real Decreto 439/1990 de 30 de Marzo) con la
categoría de “en peligro de extinción” y que en la zona está bien representada,
en poblaciones de bastantes individuos, formando parte de la asociación
Cryptogrammo crispae-Ranunculetum cabrerensis.
Esas áreas en las que perdura durante mucho tiempo la nieve, nos ofrecen, cuando
ésta se deshiela, una de las escasas oportunidades de contemplar especies como
Omalotheca supina y Sedum candollei, bien representadas en estos enclaves,
conformando la asociación Omalotheco supinae-Sedetum candollei, que también se
conoce de los Pirineos.
En el territorio nos podemos encontrar también ante algunos de los mejores
ejemplos de enebrales rastreros con arándanos (Junipero nanae-Vaccinietum
microphylli) y sus etapas de sustitución, pastizales de la Teesdaliopsio
confertae-Festucetum eskiae, en los cuales se desarrolla el endemismo de la
Cordillera Cantábrica, Androsace cantabrica, cuyas poblaciones se restringen a
Peña Prieta, Fuentes Carrionas y el Pico de Las Lomas.
En estos territorios nos podemos encontrar también con otros endemismos de la
Cordillera Cantábrica, como Allium palentinum y Veronica mampodrensis, entre
otros, que, pese a tener un areal más amplio, son poco frecuentes y abundantes y
por ello deben ser objetivo preferente desde el punto de vista de la
conservación y debemos extremar las precauciones necesarias para asegurar su
supervivencia.
Para finalizar mencionar también Saxifraga willkommiana, especie que se
desarrolla en las fisuras de las rocas silíceas altocarrionesas, dando lugar a
las comunidades, igualmente endémicas y únicas, de la asociación Murbeckiello
boryi-Saxifragetum willkommianae.
Las zonas ocupadas por estas especies y comunidades, junto con otras próximas en
las que prosperan piornales, brezales e incluso turberas, que, igualmente,
serían hábitats de interés comunitario, deben ser conservadas para mantener los
principios que llevaron a declarar esas áreas como espacios protegidos. No se
puede modificar ahora lo que señalan los Planes de Ordenación del Parque Natural
de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina y del Parque Regional de
Los Picos de Europa, que, con el fin de proteger y conservar los recursos
naturales, prohibía actuaciones como las que se pretenden llevar a cabo con la
instalación de la estación de esquí.
Difícilmente podrá superar el proyecto la obligada evaluación de impacto
ambiental a la que habrá de someterse, ya que, para lograr 40 kilómetros de
pistas de esquí, con sus correspondientes remontes, accesos, aparcamientos,
infraestructuras hoteleras, etc., el impacto que provocaría sobre la flora y la
vegetación sería incompatible con la conservación de las mismas.
Como una de las medidas encaminadas a frenar la despoblación de la zona,
propongo que se aprovechen las ayudas de la Unión Europa que vienen
condicionadas a la conservación de estos espacios privilegiados, entre otras
cosas, por su flora y vegetación espectacular. Tal vez, amparados en esas
subvenciones, se puedan volver a llevar a cabo usos tradicionales en esos
territorios hasta no hace mucho, como el pastoreo con ganado diverso, en unos
niveles tolerables y compatibles con el compromiso de conservación de las
especies y hábitats del territorio.
Para obtener más información sobre la flora y vegetación del territorio, así
como detalles relativos al estado de conservación, los riesgos y amenazas sobre
las mismas, y propuestas de ordenación y uso del territorio, se puede consultar
la publicación de Raquel Alonso Redondo (2003): Valoración del estado de
conservación de la vegetación y propuestas de ordenación y uso del territorio de
la margen izquierda de la Cuenca Alta del Río Esla (León). Secretariado de
Publicaciones y Medios Audiovisuales de la Universidad de León. Dos volúmenes.
I.S.B.N.: 84-9773-094-1.
REGUELTA EN
CONTRA DE LA ESTACION DE ESQUI DE SAN GLORIO
Ante la situación
actual en torno al Proyecto para la Construcción de una Estación de Esquí en
San Glorio por parte de la empresa TRES PROVINCIAS S.A. desde Regüelta
queremos afirmar lo siguiente:
1-Nos
oponemos rotundamente a la construcción de un espacio de estas características
en un entorno natural como el de San Glorio puesto que conllevaría la destrucción
del mismo y, por tanto, constituiría una pérdida irreparable del patrimonio
natural, ecológico y cultural del pueblo trabajador cántabro y, por ende, de
toda la humanidad.
2-Entendemos
que este proyecto en ningún momento va a suponer el desarrollo económico de la
zona. Consideramos que su principal objetivo lo constituye el beneficio obtenido
de la especulación y las plusvalías conseguidas a través de ella que
repercutirán en el bolsillo de los empresarios interesados en el proyecto
y en algunos caciques locales pero que no traerán ningún beneficio ni a la
comarca, ni al país ni a sus trabajadores y juventud.
3-Consideramos
que la construcción de este proyecto se encuadra dentro de un marco general en
el que Cantabria, en su papel de país dependiente, debe seguir acentuando
un modelo dependista de desarrollo convirtiéndola en una tierra proveedora
de recursos naturales y laborales a bajo coste mediante un proceso de
turistificación que precariza las condiciones laborales de los trabajadores y
la juventud cántabra, destruye nuestra cultura nacional, arrasa nuestro medio
ambiente, nos subdesarrolla y dependiza económicamente y favorece el
asentamiento de personas adineradas sobre la base de segundas y terceras
residencias (sin ninguna motivación de tipo laboral) en una suerte de
colonización humana.
Paralelamente
queremos manifestar nuestra rotunda oposición a la actuación que desde
determinados responsables institucionales se está llevando a cabo. La aprobación
de una modificación del PORN del Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente
del Cobre-Montaña Palentina, en la búsqueda de una adecuación legal de las
normas y el reglamento de funcionamiento del Parque con el objetivo de facilitar
la construcción de la estación de esquí, consideramos que en ningún
momento se encuadra dentro de una actuación tendente a garantizar la protección
de nuestro patrimonio natural y cultural junto con el desarrollo económico de
la zona. Vemos, una vez más, la acción de los poderes fácticos y caciquiles
que en busca de su propio enriquecimiento no dudan en hacer todo lo posible
para eliminar todas las posibles trabas que pudiesen existir en su objetivo.
Por
eso, desde Regüelta queremos condenar estos hechos y mostrar
nuestra más absoluta predisposición a la lucha contra un proyecto de
estas características. En este sentido animamos a todas las organizaciones
sociales, ecologistas, políticas, culturales y sindicales del país y la
comarca para que se movilicen activamente en contra de la Estación de Esquí.
Regüelta-Movimiento
Juvenil Socialista Cántabro........reguelta_cantabria@hotmail.com
Desde
la Plataforma de Defensa de San Glorio formada por más de 60 ONG´S
ambientales, clubs de montañas, asociaciones culturales y cerca de 1.000
ciudadanos estamos radicalmente en contra de la estación de esquí alpino, ya
que arrasaría una zona de gran valor ecológico. Los impresionantes valles
leoneses de Lechada, Naranco y el valle palentino de Las Lomas se llenaran de
carreteras, aparcamientos atestados de vehículos, construcciones masivas. El
Ministerio de Medio Ambiente se ha puesto en duda la compatibilidad del proyecto
con las leyes de protección que afectan a la zona, sin embargo la intención de
la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla de modificar el Plan de
Ordenación de Recursos Naturales (PORN) de Fuentes Carrionas y Fuente de Cobre,
aprobado por Decreto 140/1998, para permitir una estación invernal constituye
una aberrante e inconcebible atentado a la conservación de especies en peligro
de extinción (como es el caso del oso pardo, urogallo cantábrico) y al
desarrollo sostenible de los recursos naturales de nuestras montañas. La
actitud del consejero de Medio Ambiente, Carlos Fernández Carriedo, saliendo en
prensa a favor de un proyecto que la empresa promotora "Tres Provincias S.
A" lleva hablando durante años y que nunca presenta a la administración,
es lamentable. Con tales precedentes se daría vía libre a la especulación
urbanística en la zona y se favorecería a esta empresa,"Tres Provincias,
S. A", con la subvención de su actividad a cargo de
fondos públicos. La creación de empleo sería escaso y de gran
temporalidad como en todas las estaciones de esquí de España, más aún, la
mayoría de la gente empleada sería de fuera, no de las comarcas afectadas.
La construcción de una estación de esquí provoca en la montaña
grandes alteraciones ambientales: construcciones de pistas forestales,
grandes movimiento de tierra, realización de explosiones para eliminación de
canchales, desbroces de vegetación, talas de árboles, contaminación de
cabeceras de ríos y arroyos, disminución de recursos hídricos, absorbidos por
los cañones de nieve. Si alguien ha visitado una estación de esquí en verano,
conocerá que el impacto paisajístico es brutal. Sabemos que muchas personas a
favor de la estación invernal practican este deporte pero deben reconocer que
la Cordillera Cantábrica hay otras estaciones invernales (Leitariegos, Pajares,
San Isidro, Alto Campoó) que suponen pérdidas constantes a la administración
autonómica y provincial. La ubicación de San Glorio con muy malas
comunicaciones y carentes de toda infraestructura la hacen desaconsejable económicamente.
Estaciones como
San Isidro a 50 km o Altó Campóo a 42 km , han supuesto para la zona un
aporte económico no desestimable pero tampoco crucial, al fin y al cabo se
sigue trabajando en esas comarcas en temas como el turismo rural y productos
agroganaderos y artesanales tradicionales. Existen muchos proyectos alternativos
sostenibles adecuados para la zona como el esquí de travesía, turismo rural,
rutas de senderismo, turismo cinegético, etc... que si aportar una gran llegada
de capital si consiguen crear suficientes empleos y expectativas a las gentes de
la zona.
Javier Fernández García, DNI: 9.786.770 v
EL VALOR DEL PATRIMONIO NATURAL
Alfonso Balmori Martínez
Cuerpo Facultativo Superior de Biólogos de la Junta de Castilla y León
A día de hoy puede parecer innecesario publicar un artículo con este título, pero el macroproyecto de estación de esquí alpino con 80 Km. de pistas, 22 Km. con cañones de nieve artificial, 16 remontes de telecabinas y telesillas en el proyecto inicial, y una afluencia de más de 30.00 esquiadores por hora, buena parte de los cuales se planifica que entren desde Cardaño de Arriba, por el idílico Valle de las Lomas, representa una grave amenaza para la montaña palentina.
La estación está proyectada en dos espacios naturales protegidos: el Parque Regional de Picos de Europa (León) y el Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente del Cobre-Montaña Palentina (Palencia), integrados en la Red Natura 2000 y propuestos como ZEPA (Zonas de Especial Protección para las Aves) y LIC (Lugar de Interés Comunitario). La zona tiene gran interés estratégico para importantes especies. El proyecto afecta de lleno al núcleo oriental de distribución del oso pardo y el urogallo, sujetas a Estrategias Nacionales de Conservación por atravesar situaciones poblacionales muy comprometidas. El Plan de Recuperación del Oso Pardo obliga a “regular las actividades turísticas y recreativas con el fin de evitar las molestias que dichas actividades pudieran ocasionar a la especie”. El Urogallo Cantábrico sufre una tendencia poblacional claramente regresiva (declive del 45% en los últimos 18 años). Tampoco es positivo para la Perdiz Pardilla, catalogada como especie “vulnerable” en el “Libro Rojo de las Aves de España”, en el que se especifican como factores negativos las “infraestructuras como pistas de esquí”. Realmente resulta difícil encontrar un territorio con tantas categorías de conservación superpuestas para especies y espacios.
La obra proyectada es incompatible con su conservación, puesto que conlleva un enorme impacto que va desde la transformación de laderas a la construcción de pistas, tendidos eléctricos, remontes, alteración de cursos de agua, y la afluencia de miles de personas en lugares antes poco accesibles, en el corazón de la montaña palentina. Son previsibles además daños colaterales, como desecación de turberas y desvío de arroyos para abastecimiento de los cañones de nieve, proliferación de urbanizaciones próximas o ampliación de las carreteras de acceso.
La Ley de Espacios Naturales de la Comunidad de Castilla y León tiene como finalidad “la conservación de la naturaleza estableciendo un régimen jurídico que permita la protección,
a la vez que el uso y gestión compatibles con ella, de aquellos espacios naturales del ámbito de la Comunidad de Castilla y León que, manteniendo en su interior ecosistemas
no sustancialmente alterados, destaquen por su calidad natural o por la función biológica que ostentan”, y define los Parques como “áreas naturales, poco transformadas
por la explotación u ocupación humana que, en razón de la belleza de sus paisajes, la representatividad de sus ecosistemas o la singularidad de su flora, de su fauna o de sus
formaciones geomorfológicas, poseen unos valores ecológicos, estéticos, educativos y científicos cuya conservación merece una atención preferente”.
La Ley 4/2000 de declaración del Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina tiene como objetivos: “conservar, proteger y mejorar los recursos naturales, su vegetación, flora y fauna, gea, agua y paisaje, preservando la diversidad genética y manteniendo la dinámica y estructura funcional de los ecosistemas” y “garantizar la conservación de su biodiversidad y la persistencia de las especies de la flora y de la fauna singularmente amenazadas, con especial atención al oso pardo”
El PORN (Plan de Ordenación de los Recursos Naturales) establece el marco dentro del que deben operar el resto de instrumentos de planificación, la ordenación urbanística y el desarrollo de actividades sectoriales. Recientemente se ha procedido a votar en la Junta Rectora del Parque Natural, una propuesta de modificación de siete artículos del PORN que resultaban incompatibles con la construcción de la estación. Entre ellos el artículo 63, “Se prohíbe la instalación de nuevas infraestructuras de cualquier tipo destinadas a la práctica de esquí alpino”. La eventual modificación de un PORN puede justificarse con una finalidad ambiental de interés general, pero nunca para la realización de una actividad que contraviene los principios y objetivos del propio Parque. Máxime habiéndose limitado los usos a particulares anteriormente por los motivos expuestos.
Es crucial mantener los compromisos de conservación con la UE, adquiridos en la Red Natura 2000, y adaptar los usos a este objetivo prioritario. Tampoco debemos olvidar que las ayudas que recibimos de Europa vienen condicionadas a la conservación de estos espacios, y que la dotación de garantía de protección a una determinada zona responde a criterios de interés general. Probablemente sería muy rentable instalar un ascensor en la catedral de León, para que el público pudiera admirar los pináculos y las vidrieras desde cerca e incluso descender haciendo “rapel” por la fachada, pero a nadie le parecerá muy apropiado. Evidentemente los Espacios Naturales no deben ser sometidos al fundamentalismo de las escavadoras, la remoción de suelos y el dinero fácil. No se está teniendo en cuenta la similitud del valor del Patrimonio Natural con el Patrimonio Artístico. La salida a la despoblación no es la destrucción de recursos sino su mantenimiento, única garantía de futuro para el desarrollo de la zona. Lo que atraerá el turismo respetuoso y de calidad será la conservación de estos paisaje privilegiados y de su fauna y flora espectacular. Esperamos que el sentido común impere en beneficio de la conservación del importante patrimonio natural de la región.
Defender las montañas
2002 ha sido
declarado Año Internacional de las Montañas. Qué mejor momento para
comprometernos con seriedad a mejorar la protección de estos ecosistemas,
rechazar proyectos de desarrollo destructivos para ellos y demostrar una
solidaridad auténtica con las comunidades desfavorecidas que los habitan.
No en vano concilian las miradas y prenden sueños, vientos, nubes y vuelos de rapaces. De sus entrañas y por sus flancos fluye la vida. Poseen criaturas portentosas y paisajes cambiantes que invitan a reflexionar. Los hombres las han contemplado tanto que, se diría, hasta las más salvajes son un poco humanas, y sin embargo hasta las más humanas tienen facetas recónditas, secretas. Son lugares clave. Para muchos, entornos casi mágicos, repletos de poder y de misterio. Domesticadas o salvajes, suaves o agrestes, accesibles o inexpugnables, las montañas constituyen la base física de la existencia para una décima parte de la humanidad y proporcionan recursos vitales a la mitad de los pobladores del planeta.
Para el montañés, el conservacionista o el alpinista representan realidades muy distintas, pero incluso tal diversidad de conceptos es deseable y tiene sentido, porque la suma de todas las lecturas refleja exactamente, exhaustivamente, la síntesis del alma humana, con toda su vasta carga de anhelos, desvelos, riquezas y carencias. Allá por 1998 y por iniciativa de la República de Kirguistán, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió que el 2002 sería el Año Internacional de las Montañas.Para muchos, con o sin razón desencantados, el nombramiento suena demasiado a otro formulismo más, otra convención de esas que acaban desfilando hacia el olvido dejando, en el mejor de los casos, un efímero rastro de notas de prensa, declaraciones de intenciones y, como ya dijo alguien, “montañas de papeles impresos”....Sin embargo el desencanto nunca fue un buen punto de partida, porque lleva insensiblemente a resignarse con las cosas mediocres.
¿De qué estamos hablando con eso de “defender las montañas”? ¿De quién debemos defenderlas? Fundamentalmente, de aquellos que desean hacer de ellas un negocio. El fin último del Año Internacional de las Montañas tiene que ver con la defensa de las montañas, y el resultado final será –como en las historias de amor- el que todos queramos que sea.Cierto es que en los documentos de conceptos de las Naciones Unidas se habla, y mucho, de desarrollo sostenible, entendido como equidad, oportunidades y reconocimiento para los pobladores de las montañas.Lo malo es que la idea de desarrollo sostenible empieza a convertirse en una pamplina, especialmente porque el término –realmente poco afortunado- se ha empleado tanto y tan mal que ahora mismo lo utiliza cualquiera para defender proyectos muy poco sostenibles en nombre de pretendidas necesidades de expansión económica, véase teleférico del valle de Bujaruelo propuesto por el alcalde de Torla; estaciones de esquí en Punta Suelza y en Ruego, defendidas respectivamente por los alcaldes de Chistau y de Bielsa; fusión de Candanchú, Astún y Formigal, a costa de “cepillarse” Izas y Canal Roya, propuesta del alcalde de Canfranc y compañía; ampliación de Baqueira sacrificando Arreu; y ya no hablemos de la especulación y las “mejoras” que se vienen encima a cuento de la candidatura olímpica para Jaca, y en general toda la alarmante lista de docenas y docenas de propuestas de parques eólicos, embalses, carreteras, líneas eléctricas... en montañas de todo el territorio nacional. ¿De qué estamos hablando con eso de “defender las montañas”? ¿De quién debemos defenderlas? Fundamentalmente, de aquellos que desean hacer de ellas un negocio. O matizando un poco más: de aquellos que buscan lucro rápido, oportunista y muy minoritario, a costa de degradar las montañas de modo irreversible, perjudicando en el proceso a la mayor parte de la sociedad al destruir un patrimonio que es de todos, y a cuyo inmenso valor intrínseco debe unirse el valor de lo escaso. Tal vez está llegando el momento de reclamar cosas serias para las montañas y sus pobladores. Algunas de las áreas montañosas del territorio nacional cuentan ya con figuras de protección, pero desgraciadamente son muchas más las que están a merced de vientos cambiantes, cuando no directamente amenazadas.
Quizás es hora ya de que muchos digamos que las montañas están muy bien como están, y que probablemente ya hay suficientes urbanizaciones, túneles, teleféricos y estaciones de esquí.. Que, además, expresamos nuestro respeto al legado cultural de los montañeses, y nuestra gratitud por su contribución a los paisajes que hoy valoramos. También, que comprendemos perfectamente las muy razonables demandas de mayor bienestar para esas comunidades cuya existencia siempre ha sido mucha más precaria y dura que las de sus vecinos del llano. Que, sin embargo, nos preguntamos hasta qué punto un mayor bienestar para las comunidades montañesas equivale estrictamente a “desarrollo”, teniendo en cuenta que lo que se entiende por desarrollo acaba traduciéndose en degradación de las montañas y desigualdad social. Que estamos dispuestos, y de muy buen grado, a asumir parte del coste de la conservación, demandando y apoyando modelos “blandos” de sostenimiento económico para los pobladores de las áreas de montaña (producción agro-rural diversificada y de calidad, turismo responsable, apoyo logístico para actividades culturales, educativas y deportivas...). Y, consecuentemente, que estamos dispuestos a compensar las eventuales “pérdidas por el no desarrollo” a través de nuestras elecciones de consumo y nuestros impuestos.
Dicho en pocas palabras, tal vez el Año Internacional de las Montañas sea un buen momento para solicitar a los gobiernos y administraciones una mejora “horizontal” del marco legal de protección de las montañas, y simultáneamente exigir una auténtica solidaridad con las comunidades históricamente desfavorecidas que las habitan. Esta solidaridad debe plasmarse en un mayor bienestar y en una realidad económica mejorada, y ha de construirse no a base de aprobar proyectos de destrucción para las montañas, sino utilizando mecanismos adecuados para canalizar más dinero público hacia las gentes de las montañas: formación, incentivación de buenas prácticas, ecotasas, subvenciones y exenciones fiscales, como contrapartida por los beneficios que todos obtenemos del buen estado de conservación de las montañas. Sé muy bien que todo esto no suena demasiado romántico, y que la economía y la política, como la física y la química, nunca inspiraron bellas historias de amor. Pero los cambios requieren participación y esfuerzo. Y si todos los que debemos mucho a las montañas ponemos energía en mejorar las cosas, el Año Internacional de las Montañas podría ser, ¿quién sabe?, el principio de un hermoso romance. Obras son amores.
La
gran mentira del esquí en la Cordillera Cantábrica.
El calentamiento climático no es algo abstracto. La actividad humana es
responsable del aumento de temperatura de la superficie terrestre. La
intensificación del efecto invernadero, motivada por el aumento de concentración
en la atmósfera de dióxido de carbono, hidrocarburos, óxidos de nitrógeno,
ozono troposférico, clorofluorocarburos, etc, así como la intensa deforestación
de nuestros continentes, están alterando el balance energético del sistema
Tierra-Atmósfera
De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial, en el siglo XX la
temperatura media de la Tierra aumentó en más de 0,6o C y fue mayor
a partir de los años setenta. Las conclusiones del tercer informe del Panel
Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático, un organismo de la ONU (www.ipcc.ch),
refutan esta realidad.
Los indicadores son nítidos: la cubierta de hielo en el Ártico ha
reducido su grosor en un 40% y sigue perdiendo volumen a razón de un 10% por década;
el nivel medio del océano ha subido 20 centímetros; los cinco años más
calientes conocidos desde que se dispone de observaciones mundiales han ocurrido
desde 1991; etc.
Los cambios experimentados por los glaciares no polares y las zonas
nevadas, reflejan con claridad el calentamiento que está sufriendo nuestro
planeta. Desde 1986 existe el Servicio Mundial de Vigilancia de los Glaciares (WGMS)
que utiliza una amplia red de glaciares en sus observaciones. Los resultados
para una media de 30 glaciares muestran una pérdida de masa del 50%, entre 1850
y 1980 y una reducción de su superficie de un 35 a un40%.
En España, las pequeñas masas glaciares pirenaicas, siguen una
tendencia todavía más acusada: en los últimos cien años han perdido un 85%
de su extensión. Esa merma ha sido más rápida a partir de 1980: en poco más
de veinte años, la masa de hielo perpetuo pirenaico se ha reducido en más del
50%.
En cualquier caso, y sin necesidad de un protocolo científico de toma de
datos, cualquier habitante de la Cordillera Cantábrica de mediana edad, asentirá
ante la afirmación: “cada año nieva menos”. Eso sí, puede caer una nevada
histórica y además hacerlo fuera de las fechas en que parecería lógico, pero
el balance global de las precipitaciones sigue una inequívoca tendencia
descendente.
Pues pese a estas evidencias climáticas y a la insoslayable dimensión
orográfica de la Cordillera Cantábrica (2.648 m, como techo), asistimos al
pertinaz empeño de gobiernos autónomos, de diputaciones provinciales, de
partidos políticos y de grupos empresariales, de convertir a la Cordillera Cantábrica
en una pista de esquí alpino.
Sin duda el caso más patético es el de la Diputación de León, que por
mano de su Presidente y con un empecinamiento digno de mejores causas, dilapida
y compromete cantidades ingentes de dinero público en proyectos tan inviables
como ambientalmente lesivos, como el de Leitariegos o el del Morredero. Tampoco
le tiembla el pulso a la hora de subastar suelo público, en la estación de San
Isidro, para ponerlo en manos de una promotora privada, Esquí Golf Resort, para
que ésta “urbanice” nuestra montaña con 7 hoteles y 300 viviendas.
Y como no podía ser de otra manera, la entidad provincial, con el arrojo
que la caracteriza en materia de nieve, se hace valedora del macroproyecto de
San Glorio, impulsado por el grupo empresarial “Tres Provincias”. Al carro
de este proyecto se sube también el gobierno cántabro, además, por supuesto,
de todos los ayuntamientos afectados por el mismo.
Por su parte el Gobierno de Asturias, para no quedarse al margen de esta
corriente blanca, impulsa, proyecta y aprueba, pese al aluvión de alegaciones
en contra, la estación de Fuentes de Invierno, que con un presupuesto de 10,8
millones de euros, pretende erigirse, junto con el lindante San Isidro, en la
gran meca del esquí alpino en la cordillera.
Pero tras todos estos empeños, cuasi quijotescos (eso sí con dineros o
financiaciones públicas), se esconde una gran y soez mentira: el esquí es una
excusa y la nieve tan sólo un atractivo para un fin superior que es el de
“urbanizar” la Cordillera Cantábrica. El imperio de la construcción
inmobiliaria ha fijado su atención en la “desaprovechada” montaña cantábrica.
¿Por qué no trasladar el modelo de turismo de masas y de grandes
infraestructuras de ocio, a estos lares que poseen un atractivo paisajístico de
primer orden? ¿Por qué no aquí, si tan buenos dividendos nos ha rendido en la
costa levantina o en los Pirineos?
Al mirar un poco el trasfondo de la fiebre esquiadora de la Cordillera
Cantábrica, se descubre, que los verdaderos intereses están en las manos de
las constructoras, que son, una vez más, quienes van a llevarse verdaderamente
el gato al agua, en este caso al agua helada. “San Isidro genera un «tirón»
urbanístico de 2.500 viviendas y 10 hoteles en León y Aller”, o “La
elevada demanda de viviendas ha disparado el precio del suelo, y un estudio de
30 metros, sin garaje, supera ya los 42.000 euros.”, son frases publicadas en
2.004 en la prensa asturiana a raíz de los proyectos de Fuentes de Invierno y
de ampliación de San Isidro.
Desde la Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica queremos
señalar que el valor y la enorme singularidad de nuestra montaña no está en
su nieve, sino en otros valores menos apetecidos por la maquinaria del
“desarrollo”. Estos son su paisaje, su flora y su fauna, es decir su
biodiversidad. Pero la forma de mantener y aprovechar esta riqueza, dista mucho
de los modelos desarrollistas más al uso.
Por otra parte, y a pesar de que la historia de la Humanidad no se puede
calificar como la historia del respeto a la Naturaleza, sino todo lo contrario,
en la Cordillera Cantábrica se han desarrollado pueblos y culturas capaces de
convivir en este espacio. Gentes adaptadas a la dureza de sus inviernos y a lo
abrupto de sus laderas. Si de verdad se quiere apoyar a estas comarcas, los
esfuerzos deben dirigirse a sus gentes y a fomentar los usos que sean
respetuosos con los valores naturales del entorno, es decir aquellos que
conserven el patrimonio más valioso de todos, la biodiversidad.
También pedimos a la ciudadanía en general, que se muestre activa
frente a los problemas ambientales. La participación ciudadana ha sido clave en
los últimos compases de nuestra reciente historia, y por ello creemos necesario
que se debe recuperar este valor aletargado. Existen numerosos foros,
asociaciones y plataformas cuyo objetivo es defender el patrimonio natural que
hemos heredado, y que tenemos obligación de transmitir a nuestros
descendientes, frente a proyectos de “desarrollo” basados en la huída hacia
adelante.
Desde la Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica también
pedimos a los políticos y las diferentes administraciones que desarrollen
y apoyen políticas que hagan posible la vida en los pueblos de la montaña cantábrica,
basada en la utilización racional y verdaderamente sostenible de los recursos y
valores naturales que esta atesora en cantidad y calidad excelsas.
PLATAFORMA
PARA LA DEFENSA DE LA CORDILLERA CANTÁBRICA
Apdo de correos 548 33080 Oviedo (ASTURIAS)
EL MANIFIESTO AMBIENTAL DE NOAH SEALTH
La carta del jefe indio Noah Sealth, 1854
En el año 1854 el jefe indio
Noah Sealth respondió de una forma
muy especial a la propuesta del presidente Franklin Pierce para crear una
reserva india y acabar con los enfrentamientos entre indios y blancos. Suponía
el despojo de las tierras indias. En el año 1855 se firmó el tratado de Point
Elliot, con el que se consumaba el despojo de las tierras a los nativos indios.
Noah Sealth, con su respuesta al presidente, creó el primer manifiesto en
defensa del medio ambiente y la naturaleza que ha perdurado en el tiempo. El
jefe indio murió el 7 de junio de 1866 a la edad de 80 años. Su memoria ha
quedado en el tiempo y sus palabras continúan vigentes.
CARTA DEL JEFE INDIO Noah Sealth,
1854
"¿Como se puede comprar o
vender el firmamento, ni aun el calor de la tierra? Dicha idea nos es
desconocida.
Si no somos dueños de la frescura del aire ni del fulgor de las aguas, ¿Como
podran ustedes comprarlos?
Cada parcela de esta tierra es
sagrada para mi pueblo. Cada brillante mata de pino, cada grano de arena en las
playas, cada gota de rocio en los bosques, cada altozano y hasta el sonido de
cada insecto, es sagrada a la memoria y el pasado de mi pueblo. La savia que
circula por las venas de los arboles lleva consigo las memorias de los pieles
rojas.
Los muertos del hombre blanco
olvidan su pais de origen cuando emprenden sus paseos entre las estrellas, en
cambio nuestros muertos nunca pueden olvidar esta bondadosa tierra puesto que es
la madre de los pieles rojas. Somos parte de la tierra y asimismo ella es parte
de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el venado, el caballo,
la gran aguila; estos son nuestros hermanos. Las escarpadas peñas, los humedos
prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre, todos pertenecemos a la
misma familia.
Por todo ello, cuando el Gran
Jefe de Washington nos envia el mensaje de que quiere comprar nuestras tierras,
nos esta pidiendo demasiado. Tambien el Gran Jefe nos dice que nos reservara un
lugar en el que podemos vivir confortablemente entre nosotros. El se convertira
en nuestro padre, y nosotros en sus hijos. Por ello consideraremos su oferta de
comprar nuestras tierras. Ello no es facil, ya que esta tierra es sagrada para
nosotros.
El agua cristalina que corre por los rios y arroyuelos no es solamente agua, sino que tambien representa la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos tierras, deben recordar que es sagrada, y a la vez deben enseñar a sus hijos que es sagrada y que cada reflejo fantasmagorico en las claras aguas de los lagos cuenta los sucesos y memorias de las vidas de nuestras gentes. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.
Los rios son nuestros
hermanos y sacian nuestra sed; son portadores de nuestras canoas y alimentan a
nuestros hijos. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñarles
a sus hijos que los rios son nuestros hermanos y tambien los suyos, y por lo
tanto, deben tratarlos con la misma dulzura con que se trata a un hermano.
Sabemos que el hombre blanco no
comprende nuestro modo de vida. El no sabe distinguir entre un pedazo de tierra
y otro, ya que es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que
necesita. La tierra no es su hermana, sino su enemiga y una vez conquistada
sigue su camino, dejando atras la tumba de sus padres sin importarle. Le
secuestra la tierra de sus hijos. Tampoco le importa. Tanto la tumba de sus
padres, como el patrimonio de sus hijos son olvidados.Trata a su madre, la
Tierra, y a su hermano, el firmamento, como objetos que se compran, se explotan
y se venden como ovejas o cuentas de colores. Su apetito devorara la tierra
dejando atras solo un desierto. No se, pero nuestro modo de vida es diferente al
de ustedes. La sola vista de sus ciudades apena la vista del piel roja. Pero
quizas sea porque el piel roja es un salvaje y no comprende nada.
No existe un lugar tranquilo en
las ciudades del hombre blanco, ni hay sitio donde escuchar como se abren las
hojas de los arbolesen primavera o como aletean los insectos.Pero quiza tambien
esto debe ser porque soy un salvaje que no comprende nada. El ruido parece
insultar nuestros oidos. Y, despues de todo, ¿Para que sirve la vida, si el
hombre no puede escuchar el grito solitario del chotacabras ni las discusiones
nocturnas de las ranas al borde de un estanque? Soy un piel roja y nada
entiendo. Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de
un estanque, asi como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del
mediodia o perfumado con aromas de pinos. El aire tiene un valor inestimable
para el piel roja, ya que todos los seres comparten un mismo aliento - la
bestia, el arbol, el hombre, todos respiramos el mismo aire. El hombre blanco no
parece consciente del aire que respira; como un moribundo que agoniza durante
muchos dias es insensible al hedor. Pero si les vendemos nuestras tierras deben
recordar que el aire no es inestimable, que el aire comparte su espiritu con la
vida que sostiene. El viento que dio a nuestros abuelos el primer soplo de vida,
tambien recibe sus ultimos suspiros. Y si les vendemos nuestras tierras, ustedes
deben conservarlas como cosa aparte y sagrada, como un lugar donde hasta el
hombre blanco pueda saborear el viento perfumado por las flores de las praderas.
Por ello consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos
aceptarla, yo pondre una condicion: El hombre blanco debe tratar a los animales
de esta tierra como a sus hermanos.
Soy un salvaje y no comprendo
otro modo de vida. Hhe visto a miles de bufalos pudriendose en las praderas,
muertos a tiros por el hombre blanco desde un tren en marcha. Soy un salvaje y
no comprendo como una maquina humeante puede importar mas que el bufalo al que
nosotros matamos solo para sobrevivir.
¿Que seria del hombre sin los
animales? Si todos fueran exterminados, el hombre tambien moriria de una gran
soledad espiritual; Porque lo que le sucede a los animales tambien le sucedera
al hombre. Todo va enlazado.
Deben enseñarles a sus hijos
que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos.Inculquen a sus hijos
que la tierra esta enriquecida con las vidas de nuestros semejantes a fin de que
sepan respetarla. Enseñen a sus hijos que nosotros hemos enseñado a los
nuestros que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra le
ocurriria a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se
escupen a si mismos.
Esto sabemos: la tierra no
pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra. Esto sabemos. Todo va
enlazado, como la sangre que une a una familia. Todo va enlazado.
Todo lo que le ocurra a la
tierra, le ocurrira a los hijos de la tierra. El hombre no tejio la trama de la
vida; el es solo un hilo. Lo que hace con la trama se lo hace a si mismo. Ni
siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con el de amigo a amigo,
queda exento del destino comun.
Despues de todo, quizas seamos hermanos. Ya veremos. Sabemos una cosa que quiza el hombre blanco descubra un dia: nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes pueden pensar ahora que El les pertenece lo mismo que desean que nuestras tierras les pertenezcan; pero no es asi. El es el Dios de los hombres y su compasion se comparte por igual entre el piel roja y el hombre blanco. Esta tierra tiene un valor inestimable para El y si se daña se provocaria la ira del creador. Tambien los blancos se extinguiran, quizas antes que las demas tribus. Contaminan sus lechos y una noche pereceran ahogados en sus propios residuos. Pero ustedes caminaran hacia su destruccion, rodeados de gloria, inspirados por la fuerza de Dios que los trajo a esta tierra y que por algun designio especial les dio dominio sobre ella y sobre el piel roja. Ese destino es un misterio para nosotros, pues no entendemos por que se exterminan los bufalos, se doman los caballos alvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables parlantes.. ¿Donde esta el matorral? Destruido. ¿Donde esta el aguila? Desaparecio. Termina la vida y empieza la supervivencia."
Carta al presidente de la Diputación Provincial de León
PLATAFORMA PARA LA DEFENSA DE LA CORDILLERA CANTÁBRICA,
PLATAFORMA PARA LA DEFENSA DE SAN GLORIO, URZ
TRAS LAS NUMEROSAS
felicitaciones que, sin duda, habrá recibido en las pasadas fiestas navideñas,
esta misiva, por el contrario, pretende manifestar, por parte de todos los
grupos que la suscribimos, el más profundo desacuerdo con su política de apoyo
a ultranza de los proyectos de esquí alpino.
Es patético observar la
grandilocuente y sostenida campaña de promoción, en los medios de comunicación
locales, de sus empeños en favor del deporte blanco de masas. Como muestra
valga el titular de portada de la prensa local del día de Nochebuena: «Leitariegos
recibe el impulso definitivo para su desarrollo como gran estación de esquí».
Los grandes presupuestos, 7,9 millones de euros, venidos de los fondos del Plan
del Carbón, y los ambiciosos proyectos de ampliación, contrastaban
palmariamente con la realidad de la letra pequeña: el arranque de la temporada
en esta estación se producía con un kilómetro esquiable y con espesores de
nieve de entre diez y veinte centímetros. Por suerte para sus intereses, el fin
de semana siguiente una nevada histórica vino a enmendarle la plana a tan patética
situación.
Usted lleva enarbolando, desde
hace varios años, la bandera del deporte blanco de masas como alternativa de
futuro para las comarcas afectadas por las estaciones de esquí. Este argumento
se topa, año tras año, con la realidad de la escasez de precipitaciones y, sin
embargo, usted sigue con su empeño a toda costa, hipotecando, en futuro, el
erario público en detrimento de posibles partidas presupuestarias que
solucionen problemas reales de los pueblos de montaña (mantenimiento y mejora
de carreteras, servicios públicos, gestión de residuos, abastecimiento de
agua, acceso a las nuevas tecnologías, etcétera)
Sin embargo, cuando se observa
con mayor detalle su estrategia, se descubre que el esquí es sólo una excusa
para un fin superior: la urbanización de la Montaña Cantábrica.
Algunos promotores
inmobiliarios, incluso arropados con los laureles del deporte, pretenden, al
socaire de las estaciones de esquí, construir enormes complejos residenciales
en los mejores espacios de la montaña y convertirlos en lugares de ocio y de
segunda residencia para miles de ciudadanos de las urbes. Lo de menos es si las
estaciones son o no viables. Se busca la «desestacionalización».
Esta meta urbanística para nada
va a beneficiar a los habitantes de los pueblos de la montaña. El beneficio va
a ir a parar, una vez más, a las manos de los especuladores del suelo y de los
promotores inmobiliarios. Titulares aparecidos en la prensa local como «San
Isidro genera un 'tirón' urbanístico de 2.500 viviendas y diez hoteles en León
y Aller», o «La elevada demanda de viviendas ha disparado el precio del suelo,
y un estudio de treinta metros, sin garaje, supera ya los 42.000 euros» avalan
plenamente lo antedicho.
El modelo que usted promueve,
puramente desarrollista, más propio de la década de los sesenta o los setenta
del siglo XX, es absolutamente indefendible ante cualquier foro internacional de
comienzos del siglo XXI. Parece que los errores cometidos con anterioridad en
otras cordilleras, como Pirineos o Alpes, no sirven para la mejora y la
enmienda. Tampoco parece tener eco en su conciencia el enorme movimiento social
en defensa de las montañas de Aragón que, aún con muchas mejores condiciones
para la práctica del esquí, dice basta ya a un modelo insostenible de
explotación de la montaña.
Pero en el caso de nuestra Montaña
Cantábrica, su actitud es todavía más anacrónica, inviable e irresponsable.
Anacrónica porque hoy en día el mayor valor de la naturaleza está en su grado
de conservación y en la biodiversidad que atesora y no en los dividendos que
rinde su explotación económica y degradación.
Inviable porque a pesar de los
elogios que usted no ahorra para las estaciones invernales de la provincia, éstas
arrojan año tras año, enormes números rojos. Números que se deben
exclusivamente a la escasez de precipitaciones y no a la falta de afición, que
desde la institución que preside se han encargado de fomentar sin denuedo.
Pero, en un empeño de huida hacia adelante, usted soslaya los problemas de
nieve a través de los costosísimos sistemas de innivación artificial que,
obviando los problemas ambientales que llevan parejos, elevan los costes de
explotación de manera exponencial.
Irresponsable porque su
quijotesco empeño atenta de manera grave y directa contra los objetivos de
conservación a los que está sujeto el territorio de nuestra Montaña Cantábrica,
en especial en lo referente a especies emblemáticas de nuestra fauna, como es
el caso del oso pardo o del urogallo cantábrico.
Irresponsable también, porque
de sus declaraciones públicas se extrae, sin necesidad de grandes dotes
interpretativas, la idea de que los proyectos que Vd. defiende y alienta, se van
a llevar a cabo por encima de todo, lo que demuestra el profundo desconocimiento
que posee en relación a la vigente normativa ambiental. Existen distintas
entidades (Consejería de Medio Ambiente, Ministerio de Medio Ambiente, Dirección
General de Medio Ambiente de la Unión Europea), que, con diferentes
competencias y en cumplimiento de su mandato, velan por los intereses de
conservación del patrimonio natural que hemos heredado y que debemos legar sin
menoscabo a las generaciones venideras.
Por todo ello, deseamos que este
año 2005 suponga el fracaso de toda su absurda política de promoción alocada
del esquí alpino de masas. Esperamos, por ejemplo, que la zona de Leitariegos
siga siendo más conocido por ser hábitat del oso pardo que por estar lleno de
chalets y hoteles.
Deseamos que el Parque Regional
de Picos de Europa y el Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña
Palentina, afectados por el proyecto de San Glorio, sigan siendo figuras
dedicadas a la conservación de la inigualable naturaleza de la Cordillera Cantábrica,
y no se conviertan en lugares de aglomeración turística y especulación
inmobiliaria.
Esperamos que San Isidro siga
siendo un referente para el esquí alpino, dentro de los parámetros de la
Cordillera Cantábrica, pero que no se pretenda convertirlo en una
macroinstalación de ocio permanente (Esquí Golf Resort) que lo transforme en
una aglomeración urbana de varios miles de almas de fin de semana.
Quisiéramos no volver a oír
que el Morredero es una estación invernal, ni que a este empeño se destina un
solo euro más del erario público.
Como ve nuestros intereses,
respecto a la Montaña Cantábrica, son diametralmente opuestos a los suyos y
sin embargo también debe contar con nuestra opinión ya que no todos los
ciudadanos piensan igual que usted.
Le sugerimos que el mismo empeño
que hasta ahora ha puesto en hacer de la montaña un nuevo filón para el sector
inmobiliario, lo ponga en apoyar «de verdad» a las gentes de los pueblos de
estas comarcas.
Esperamos que sepa que a pesar de que son pocas las veces que aparecen, en los medios de comunicación, voces contrarias a su política de promoción de las estaciones de esquí, somos muchas las personas que apoyamos estas palabras y que vigilamos con celo las acciones que se van desarrollando. Creemos que nuestros anhelos y expectativas deben ser tan escuchados y defendidos por usted como los de cualquier otro ciudadano.
EL
TURISMO Y LA CORDILLERA CANTÁBRICA
En estos días en los que la idea del
“desarrollo sostenible” parece que está muy de moda, nos encontramos ante
un hecho innegable, la cada vez más patente presión turística que sufren
nuestras montañas, y por lo que a nosotros nos afecta, la Cordillera Cantábrica.
Por ello, convendría que nos parásemos a reflexionar sobre
las posibles implicaciones que tiene este hecho y que nos vuelve a enfrentar con
la eterna dicotomía entre “progreso” y conservación del medio ambiente.
Y
para resolver esta dicotomía, la respuesta ya ha sido dada en otros foros de
opinión, desarrollemos un turismo responsable. Pero nosotros iríamos más allá,
cuestionándonos lo siguiente ¿qué busca el turista cuando va a la montaña? O
dicho de otra manera ¿qué tipo de turista acude a la montaña?, y es que
entendemos que esta pregunta es fundamental para conseguir esa ansiada armonía,
que no se han planteado los partidos políticos a la hora de apoyar muchos
proyectos en muchas ocasiones totalmente descabellados y en contra de los
principios básicos de conservación del medio ambiente y en aras a un mal
entendido desarrollo de las comarcas montañesas
Y es que fomentar
actuaciones como las estaciones de esquí alpino con estudios de viabilidad que
arrojan balances negativos, y peor aún, actuaciones como la construcción de
boleras, hoteles casinos, centros comerciales, campos de golf... en zonas montañosas,
ponen claramente de manifiesto que lo que se pretende es atraer un turismo que
aporte dinero rápido fundamentalmente a los promotores inmobiliarios, un
turismo que pretende tener las mismas comodidades y atracciones que existen en
la ciudad sólo que en “un paisaje bonito”, pero que lo último que busca es
disfrutar plenamente del entorno que le rodea, sin las distracciones urbanitas,
del silencio, de los olores, de la observación de animales, y en definitiva de
la integración natural del hombre en la naturaleza, como parte de ella y no
como elemento destructivo y distorsionador.
Por tanto, fomentemos
el turismo, sí, pero fomentemos un turismo sensible, con personas sensibles a
la maravilla de las montañas, porque para jugar a los bolos que vayan a
ciudades como Madrid o Barcelona, ciudades cosmopolitas donde las haya y donde
las actividades de ocio están servidas. ¿O es que queremos hacer con las montañas
lo que ya hemos conseguido con nuestras costas? Fomentar un turismo desordenado,
insensible y avasallador, que acaba dando lugar a un abigarramiento tal que el
propio veraneante deja de ir ya a esas zonas superexplotadas en busca de algo de
tranquilidad. Y es que el ser humano resulta de lo más paradójico, primero
destruimos, en nombre del mal llamado desarrollo, y cuando ya lo hemos hecho, o
bien nos vamos a por otros lugares para volver a hacer lo mismo o nos gastamos
millones de euros públicos en recuperar lo degradado. Y no hay más que ver que
las propias promotoras inmobiliarias como reclamo de sus productos inmobiliarios
te venden la idea de que estás en tal o cual paraje natural, que tienes
estupendas vistas, calidad de vida... yo a esto lo llamaría cuando menos
cinismo ecológico, ¿no?
Y es que son los
propios habitantes de las regiones montañosas los que deben exigir a sus
representantes políticos que su tierra se desarrolle turísticamente de una
forma inteligente, porque ellos son los que más dependen de ello y son los más
perjudicados con la destrucción de su entorno,
ya que es su materia prima, su sustento, de hoy y de mañana.
Pero tenemos la
posibilidad de que este turismo responsable se haga realidad, primero,
sensibilicemos al ser humano hacia el disfrute de la naturaleza “sin
aditivos”, y después, rehabilitemos los cascos urbanos rurales con grandes
redes de alojamientos que guarden esa esencia rural, y que puedan los lugareños
tanto construirlos como explotarlos, y
exijamos a los políticos subvenciones para ello, de nada les sirven a esos
pequeños propietarios los grandes complejos hoteleros en los que la mayor parte
del beneficio se los llevan los promotores inmobiliarios,
de la misma manera, impulsemos la venta de productos de la tierra y
artesanales, fomentemos la práctica por ejemplo del senderismo, el esquí de
fondo, habilitando para ello senderos que nos sirvan en invierno y en verano,
habilitemos también zonas de acampada y baño para toda la familia y para los más
atrevidos, enseñemos las maravillas del esquí de travesía, la escalada, el
alpinismo...
Tienen puestos los ojos de la especulación urbanística sobre el Monte San Isidro.
Desde que
los ayuntamientos y las diputaciones han descubierto el negocio inmobiliario no
hay monte ni pradera que se resista a operaciones urbanísticas de enjundia
millonaria. San Glorio y el espejismo de una estación de esquí con chalés; el
relanzamiento de San Isidro, con campo de golf y más chalecitos. Hasta Las Médulas,
patrimonio de la Humanidad, están en el punto de mira de la iniciativa privada
para el negocio del hoyo...
No resisten el
embate de esta marejada urbanística las eras de Armunia, vendidas para mejor
proveer a la ciudad del soñado parque tecnológico junto con los terrenos de la
vergüeza de Biomédica. El Jano de Armunia también queda seriamente tocado -
¿era necesario? -y sobre las bodegas mejor conservadas algún día, dicen, se
levantará una gran empresa. Adiós fuentes y adiós berros. Adiós camino a
Oteruelo.
Si en los versos
de Rosalía de Castro, recitados melodiosamente por Amancio Prada, la poeta se
despide de sus ríos, montes, regatos pequeños para emprender un viaje -«no sé
cuando volveremos»- ahora hay que decir adiós para siempre a estos paraísos
de la infancia.
Pero no hay industria que exculpe la destrucción del Monte San Isidro -200.000 metros cuadrados del pulmón de León- que es la coartada que amenaza también el cerro del Castillo en Llanos de Alba y los restos de la fortaleza del siglo IX. En el Monte San Isidro por 700 viviendas, «chalés sociales», se arrasan robles y encinas, el hábitat ardillas, milanos, búhos y armiños.
Ana Gaitero
Por Angel Hervella Touchard
CONCEPTO JURÍDICO DE “BIEN COMÚN” CON RELACIÓN A LA CONSERVACIÓN DE LOS
ESPACIOS NATURALES Y DE LA FLORA Y FAUNA SILVESTRE DEL PARQUE NATURAL DE FUENTES
CARRIONAS
Y FUENTE
COBRE-MONTAÑA PALENTINA (PALENCIA)
Y PARQUE REGIONAL DE PICOS DE
EUROPA.
Recientemente han aparecido en la prensa diferentes noticias sobre la construcción y desarrollo de una macroestación de esquí que se ha denominado San Glorio en la Cordillera Cantábrica, proyecto que se ubicaría en las montañas de Palencia, León y Cantabria
Ante
una noticia de este calado, todos reaccionamos de una determinada manera y todos
tenemos una opinión respecto a la misma, según sean nuestros conocimientos y
sentimientos sobre el área a la que afecta, contactos personales, vivencias,
intereses económicos, valores, etc.
Lo
que está claro es que contemplando las montañas de León, Palencia y Cantabria
y viendo las inmensas posibilidades y recursos que contienen, se pueden suscitar
proyectos e intereses de todo tipo; lLúdicos,
sentimentales, económicos, contemplativos, especulativos, etc y todo este
conjunto de intereses y proyectos pueden plantearse a lo largo del tiempo.
Además,
con relación a cada tipo de interés antes citado, podríamos elaborar una
lista interminable de intereses parciales, tantos como individuos.
Es
evidente por tanto, que ante la suma de tantos intereses parciales pasados,
presentes y futuros se imponga el concepto jurídico de “bien común” que no
es la suma de diferentes intereses particulares, ni la imposición de un interés
concreto, sino la salvaguarda del interés de todos.
Se debe garantizar un marco jurídico de protección por encima de las modas,
por encima de los intereses partidistas, por encima de los cambios políticos o
de los intereses particulares, se
debe garantizar en suma el bien de
todos.
Con
relación a lo citado, es un hecho cierto y constatable que la
zona donde se quiere ubicar esta estación de esquí está protegida jurídicamente
y dicha protección se ha efectuado por nuestros dirigentes precisamente para
salvaguardar el “bien común”.
Nos
encontramos
así,
ante un extenso listado de normativa que protege el área afectada por la
macroestación de esquí y que abarca desde la nnormativa
Eeuropea,
pasando por la Constitución Española a la llegislación
estatal, a modo de ejemplo y sin afán de ser exhaustivos, encontramos los
siguientes textos normativos:
Ø
Artículo
45 de la Constitución Española,
Ø
Ley
4/1989, de 27 de marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora
y Fauna Silvestre.
Ø
Real Decreto
1997/1995, de 7 de diciembre, por el que se establecen medidas para contribuir a
garantizar la biodiversidad mediante la conservación de los hábitats naturales
y de la fauna y flora silvestres.
Ø
Real Decreto
439/1990, de 30 de marzo, por el que se regula el Catálogo Nacional de Especies
amenazadas.
Ø
Ley
8/1991, de 10 de mayo, de Espacios Naturales de la Comunidad de Castilla y León.
Ø
Ley
12/1994, de la Junta de Castilla y León, de 18 de julio, de declaración del
Parque Regional de Picos de Europa.
Ø Ley 4/2000, de 27 de junio, de declaración del Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina (Palencia).
Ø
Decreto 9/1994, de 20 de enero, por el que se aprueba el Plan
de Ordenación de los Recursos Naturales de Picos de Europa.
Ø
Decreto
140/1998, de 16 de julio, por el que se aprueba el Plan de Ordenación de los
Recursos Naturales de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina
(Palencia).
Ø
Decreto
108/1990, de 21 de junio, por el que se aprueba el Plan de Recuperación del oso
pardo.
La
construcción de una estación de esquí, supone la apertura de nuevas
carreteras, construcción de
aparcamientos públicos,
tendidos, tanto para funiculares como para la red eléctrica, apertura depistas
para reparar los tendidos, roturación de pistas, construcción de instalaciones
en plena montaña, impacto de quince mil esquiadores en pleno parque Natural y
Regional etc, etc, todo lo
cual
producirá un impacto ambiental significativo por mucho que se nos quiera decir
que la construcción de todas los elementos anteriores se hará con el máximo
respeto posible al medio ambiente.
(¿se
puede producir una agresión respetuosa? ¿Se puede conciliar una agresión con
el respeto?)
En
este sentido, existe un dato que resulta del todo esclarecedor respecto a la
protección del Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente-Cobre y es que su
Plan de Ordenación de los Recursos Naturales establece con relación a las
estaciones de esquí alpinas lo siguiente: en sus artículos 23.3 y 47.8 se prohíbe
expresamente la construcción de nuevas estaciones de esquí alpino
y en su artículo 63.4 se prohíbe la instalación de nuevas infraestructuras de
cualquier tipo con destino a la práctica del esquí alpino. Y no hay que
olvidar que dicho Plan de Ordenación, de acuerdo con lo dispuesto en la Ley
8/91, de 10 de mayo de Espacios Naturales de Castilla y León, es obligatorio y
ejecutivo constituyendo sus disposiciones un límite para cualesquiera
otros instrumentos de ordenación territorial y física cuyas determinaciones no
podrán alterar o modificar dichas disposiciones.
Dicho
lo anterior, no debemos, por supuesto, olvidar que las personas que habitan esas
zonas, tienen derecho a una vida digna en el más amplio sentido de la palabra,
tienen derecho a tener los mismos medios que puedan tener otras personas en
otros lugares y tienen derecho a un trabajo digno, estando dicho derecho, como
no podía ser de otra manera, consagrado en la Constitución Española.
Pero
lo que también está claro, es que estos derechos son totalmente compatibles
con la conservación de nuestro patrimonio natural y que la
construcción de una estación de esquí no supone ninguna panacea ni es el último
tren del desarrollo ni es la única opción existente.
A
título de ejemplo, existen numerosos temas a desarrollar: Planes
de
turismo con la debida y adecuada publicidad, desarrollo de turismo rural,
centros de excursionismo, senderismo, centros de montañismo, red de senderos y
ascensiones, guías de montaña, red
de refugios para esquí de travesía, polígonos verdes en los pueblos con
empresas que preserven el medio ambiente y especializadas en temas de medio
natural, dar a conocer el inmenso potencial del Románico, (¿por qué
no un centro de interpretación del Románico con rutas y guías?) museos etnográficos,
museos del románico, rutas de gastronomía, desarrollo del arte de cada
localidad, además de los usos tradicionales ganaderos, de silvicultura y
artesanales, promover el uso de marcas de origen o etiquetas ecológicas. Como
se puede apreciar, las posibilidades apuntadas son incontables pero
desgraciadamente nada desarrolladas, probablemente porque exigen estudio,
respeto, esfuerzo y una planificación a largo plazo, algo que no parece contar
en esta época de la inmediatez, de la vía rápida, de los atajos, del "pan
para hoy y hambre para mañana”.
Ante
lo anteriormente expuesto, cualquier ciudadano de a pie puede preguntarse:
¿Por
qué destruir, por tanto, nuestro Bien Común, ya preservado por medio de leyes,
decretos y planes de ordenación en aras de un hipotético desarrollo que
beneficia a muy pocos y esquilma los recursos naturales?
¿Por
qué no se apuesta de la misma manera (con el mismo importe económico) por un
desarrollo sostenible que beneficia absolutamente a todos y preserva el entorno?
¿Por
qué nuestros dirigentes y la Administración Pública protegen un bien común
que es el derecho de todos a disfrutar de un medio ambiente adecuado y
posteriormente, alegando otros derechos como es el derecho al trabajo, pretende
privarme del primero? ¿No
tengo yo derecho a que la Administración
proteja y respete todos los derechos amparados en la Constitución sin necesidad
de renunciar a ninguno?
¿Es que nos hemos ya acostumbrado a que se desarrollen
actuaciones que atentan contra nuestro medio ambiente en nombre del mal
interpretado “progreso” y luego se invierta nuestro
dinero en recuperar especies o espacios en peligro, que con una buena
gestión se podía haber evitado?, por poner un ejemplo, ¿por qué la
Administración invierte cientos de miles de euros en la protección del oso
pardo y luego no sólo autoriza sino que promueve actuaciones como la estación
de esquí que ponen en peligro su supervivencia?
PROTESTA POR SAN GLORIO
Farallones
abiertos por las eras,
mudas cumbres, extáticos
navíos
en los cielos eternos,
desventíos,
montes encadenados,
cordilleras
amadas por la nieve,
altas praderas
bañadas por la luz de
los estos,
tajos de las espadas
de los ríos,
pueblos tendidos sobre
las laderas,
acantilados bajo el
mar del cielo,
bosques amados por el
terciopelo,
valles de seda y del
amor emporio,
paisajes que ha soñado
la belleza,
en el nombre de la
naturaleza,
protestan por la
muerte de San Glorio.
(Santander, 29 de julio de 2004)
ANTONIO CASARES
También San Glorio.....
Ésta es una carta abierta a todos los responsables de nuestra
Cantabria infinita, que ven esta
tierra como un producto, como una mercancía y como tal vendible, sin pensar que
somos sólo los usufructuarios y, eso sí, los responsables del deterioro
ambiental futuro. Los espacios naturales y nuestras montañas no son un jardín
urbano, que planto, que podo, que replanto, que modelo al gusto del momento...
Los daños en esos ecosistemas son irreversibles y permanentes.
Hablemos del proyecto de estación de esquí que han resucitado. El
Puerto de San Glorio, Robadoiro, El Cubil de Can ... son conjuntamente con los
valles colindantes palentinos (Parque Natural de Fuentes Carrionas) y leoneses
(Parque Regional de los Picos de Europa, Zona de Red Natura 2000) zonas de interés
estratégico para la conservación de especies como el oso pardo cantábrico o
el urogallo. Además están propuestos como ZEPA (Zona de Especial Protección
de Aves) y LIC (Lugar de Interés Comunitario).
Todos estos planes están financiados con dineros europeos para la
protección del medio ambiente. Por lo tanto triple protección a nivel europeo,
estatal y autonómico. Se está hablando con total temeridad e irresponsabilidad
de una enorme alteración ambiental al construir en plena alta montaña pistas
profundas, supresión de toda clase de obstáculos y alteración de los cursos
de agua, terraformación de las laderas, tendidos de cables por todo el espacio,
telecabinas, remontes, casetones, edificios diversos de servicio y
aparcamientos.
¿Y mucha gente?... Hay estudios de mercado sobre el negocio de la
nieve, que dicen que en España sólo son rentables los Pirineos y Sierra
Nevada. Sus alturas son mayores y las nevadas allí son abundantes y muy
duraderas. Además sus infraestructuras están hechas hace muchos años y está
muy consolidado el negocio del que viven todas esas comarcas.
Aquí no podemos tener ese nivel. La Cordillera Cantábrica tiene un
montón de pequeñas-medias estaciones que permanecen abiertas en condiciones mínimas
o cerradas parte de la temporada. No nieva como antes; se nota el cambio climático.
Las nevadas no llegan al principio de temporada y, si nieva, vienen, como en
estos años, los calores a destiempo y se acabó. Por otra parte, la costa está
muy cerca de los montes.
Baqueira-Beret ha cerrado este año dos semanas antes porque ya tenían
el beneficio conseguido y ya no subían suficientes esquiadores a las pistas,
con espesores de 1´50 a 2´50 m. Así todo el Pirineo: de lunes a domingo con
gente de estancia semanal o diaria. Y la densidad de pistas en la zona atrae más,
aunque ya tienen problemas ecológicos graves al querer crecer ilimitadamente
por todos sus valles. Estamos ya en lo insostenible.
Aquí preocúpense de hacer rentable Alto Campóo modernizando sus
infraestructuras para que tenga más capacidad y pueda ser atractivo y no traten
de hacer más inversiones ruinosas. Eviten así la especulación inmobiliaria y
fundir subvenciones con las que pretenden hacer esta faraónica idea. Esperamos
de ustedes que respeten y conserven nuestro patrimonio natural, para que sea ese
pulmón económico en las zonas afectadas mediante iniciativas de Turismo Rural
perfectamente viables y no copien modelos desarrollistas de los años 60 que han
fracasado.
Muchas personas deseamos espacios cuidados y respeto por el medio
ambiente. En Liébana tienen ya el Parque Nacional de los Picos de Europa como
foco de atracción turística, el segundo más visitado de la península.
Nuestros vecinos de la Junta de Castilla y León y de las Diputaciones
ya han dicho que ellos tienen sus planes de Uso y Gestión que impiden este tipo
de infraestructuras en sus montes. Sean razonables y revisen sus apoyos a esa
Aberración que se cierne sobre San Glorio.
Josema L. Recalde y Fernando Salceda
La Lenta Agonía de Riaño
Algunos pudieron pensar que, una vez construida la traumática presa de Riaño, este sector excepcional de la cordillera cantábrica había pagado de sobra su tributo con el desarrollo insostenible que prolifera en nuestras zonas de montaña. Parece que se equivocaron, a tenor del amplio catálogo de agresiones ambientales desplegado desde entonces en esta comarca leonesa.
Hace poco los habitantes de la Montaña de Riaño se levantaban ante una nueva amenaza que se vislumbraba en el horizonte, tras el dramático y definitivo episodio del polémico embalse ocurrido años atrás: una línea de alta tensión que pretendía cruzar hacia Asturias los privilegiados montes cantábricos de la zona.
Recientemente se ha retomado otra vieja idea, la de abrir una nueva estación de esquí en la Cordillera Cantábrica, cercana al puerto de San Glorio, a caballo entre León y Cantabria (ver Quercus 206, pág. 4). Ocuparía buena parte de un extraordinario valle de alta montaña, refugio temporal en su tiempo del radio-marcado oso Salsero, por ejemplo, amén de ciervos, corzos, rebecos y perdices pardillas.
En el caso del tendido eléctrico, la movilización de la población local y los apoyos externos que se lograron, tuvieron en el tremendo impacto ambiental el argumento que debería impedir el proyecto. No les faltaba razón, puesto que la zona afectada está protegida por el Parque Regional de los Picos de Europa y forma parte del área cubierta por el Plan de Recuperación del Oso Pardo en Castilla y León.
Pero he aquí que los mismos que en su día apoyaban esas tesis conservacionistas piden ahora ayuda para sacar adelante la estación de esquí. Ya no se acuerdan del oso, del urogallo y del parque regional. También se olvidan de que la Cordillera Cantábrica, por su situación y altitud relativa, no es comparable a Pirineos y Alpes.
No se acaban aquí los problemas para estas montañas. Cunde por estos lares la moda de instalar torretas al estilo germánico para ojear la caza mayor y de abrir decenas de kilómetros de pistas por cuerdas y vallejas, que coinciden casualmente con zonas de berrea de venados y sesteaderos de rebeco. Todo para que los cazadores de talonario y trofeos puedan abatir comodamente a las reses cinegéticas desde los coches de los celadores de la Junta de Castilla y León, los mismos que por su cuenta matan zorros, lobos y demás alimañas que sean una amenaza para la fauna cinegética.
Todo ello va acompañado de desbroces, a favor de pendiente y a matarrasa, que levantan extensos brezales y piornales protegidos por la Directiva de Hábitats de la Unión Europea (UE), con el fin de abrir grandes pastizales y mejorar el hábitat de la fauna cinegética. No se respeta el modelo tradicional de mosaico que forman estos matorrales junto con roquedos, bosques, pastizales, praderíos y los propios pueblos.
El sometimiento de estas actividades a una evaluación de impacto ambiental es más que dudosa, lo que no impide que se beneficien de varias líneas de ayudas económicas de la UE. Para complicar más la situación, desde el punto de vista administrativo la zona forma una amalgama insostenible de parques y reservas regionales de caza. Esperemos que al menos en el caso de la estación de esquí se realice una evaluación de impacto en condiciones, no resuelta a priori, y el proyecto se rechace.
La alternativa pasa por arbitrar ayudas para esta zona de montaña deprimida que promuevan actuaciones más sostenibles, menos basadas en una versión productivista de la caza. Mucha gente está harta de esperar las poco generosas y tardías compensaciones de la Administración regional, la misma que se pone las pilas cuando toca recaudar en las subastas de caza mayor que se producen en Semana Santa, anunciadas a bombo y platillo.
En la Montaña de Riaño se encuentran algunos de los mejores bosques de España y una excelente representación del ecosistema cantábrico, gracias en buena parte a un sistema tradicional, sostenible y sabio de explotación de los recursos naturales. Pero si parcheamos el territorio y lo cuadriculamos, si llenamos el monte de viales con el pretexto de acondicionar veredas antiguas para el uso de los pueblos, si llenamos de pistas para uso cinegético las partes altas cercanas a roquedos y pastizales alpinos y subalpinos, donde se encontraban los brañas, las cuerdas de las sierras, etc... ¿qué nos queda?
El caso de Casasuertes, que ha motivado la reciente presentación de una denuncia a la Comisión Europea contra la Junta de Castilla y León, por parte de SEO/BirdLife y WWF/Adena, puede ser un botón de muestra. Antes de 1999, este valle presentaba sólo cuatro kilómetros de pistas, era un gran frezadero de truchas y tenía cantaderos de urogallo en los hayedos circundantes. Desde entonces se han construido más de veinte kilómetros de pistas y ya hemos dicho adiós al urogallo, el potencial truchero se ha visto alterado al enturbiarse las aguas tras la erosión desencadenada y los indicios de presencia otoñal de oso se han reducido mucho, de 2’8 a 0’3 por kilómetro.
En
unos pocos años se han construido unos trescientos kilómetros de pistas en el
sector leonés del entorno de los Picos de Europa; casi medio centenar se han
abierto sin la evaluación de impacto ambiental que es preceptiva por entrar en
zonas amparadas por el Plan de Recuperación del Oso Pardo en Castilla y León.
Ante este panorama, sólo nos queda rezar por uno de los patrimonios naturales más
importantes de la Vieja Europa.
San
Glorio
Es
un contrasentido en los tiempos que corren, que la riqueza natural de una
comarca como la de Riaño, sea observada mas como un inconveniente al desarrollo
de la zona que como un activo de futuro. Los incomprensibles retrasos en la
aprobación del PRUG del Parque Regional de Picos de Europa y en el desarrollo
de gran parte de la red Natura 2000 así
como la aplicación de un Plan Forestal autonómico nefasto, dan que pensar
acerca de la coherencia de la política ambiental actual, que desde las
entidades provinciales y autonómicas se lleva promoviendo en los últimos años.
A
todo esto se suma la decisión de la Diputación de León de impulsar el
desarrollo de la macro-estación de San Glorio. Algo falla, cuando desde ONGs
medioambientales tan poco sospechosas como Fapas o la FOP, involucradas con
fondos “life” en la conservación de especies amenazadas, se califica el
proyecto como incompatible para la supervivencia del oso pardo, y nadie se para
a pensar sobre la conveniencia de tal apoyo. Sin embargo, parece que
la aprobación de los fondos necesarios para el EIA ya están en marcha, desde círculos
universitarios y desde las propias entidades conservacionistas se asegura que
ningún estudio de impacto ambiental minimamente serio podría dar luz verde a
este macro-despropósito, pero el obcecamiento de la diputación en este
proyecto da que pensar ¿ Estará la Junta de Castilla y León y el MMA
dispuestos a que Bruselas les enmiende la plana otra vez?.
Desde
luego, nadie pone en duda la necesidad de revitalizar la montaña leonesa, pero
debe haber mas alternativas para esta revitalización que la puesta en jaque de
nuestra fauna y flora mas amenazada, los fondos destinados a la gestión del
Parque Regional deberían invertirse en algo mas que alquilar palas y
excavadoras para abrir caminos por el monte o limpiar de vegetación una
determinadas áreas , es hora de impulsar Riaño y toda la montaña leonesa y
palentina, pero esto, debemos hacerlo desde la promoción de su patrimonio
natural y no desde su destrucción.
Los
últimos recuentos de los cantaderos de urogallo en la cordillera cantábrica
llegan de nuevo a mis manos, pocos muy pocos, mas de uno diría que
insuficientes, en Riaño la sobrepoblación de jabalís, venados y pequeños
carnívoros unido a la apertura de pistas y desbroces de montes en los bosques
en los que aun sobrevive la especie, se apuntan como principal amenaza para su
supervivencia, dejando el censo en unas 10 parejas en toda la zona en núcleos
de población aislados entre ellos y con un con una clara tendencia a la
desaparición .A todo esto desde la administración se anuncia a bombo y
platillo la subvención de un estudio para estudiar las causas de tal regresión…acaso
no esta claro? .Hoy por hoy, lo único cierto es que se nos va….llegará algún
día en que en Riaño nos levantemos de la cama y el urogallo haya desaparecido
para siempre de nuestros hayedos y robledales, entonces mas de uno se echará
las manos a la cabeza y se preguntará que hicimos mal, como dejamos esfumarse
una de las principales señas de identidad de nuestros valles .Pero el gallo no
sobrevivirá a base de buenas intenciones, ni actuales ni mucho menos futuras,
necesita de acciones inmediatas, acciones sin embargo que nadie parece decidido
a tomar, control de las poblaciones de jabalís y venados para empezar
controlando las zonas de caza para no alterar sus habitats, preservación de los
bosques en los que todavía habitan para
continuar y quizás por fín, un centro de cría en cautividad como el que
existe en los pirineos… …pero la realidad es que caza da dinero y el
urogallo no deja de ser mas que un duende del bosque que poca gente ha visto,
mas digno de convertirse en una leyenda que una hermosa ave que necesita de
nuestra ayuda para salir del pozo de la extinción…no somos inocentes,
nosotros la hemos llevado a esta situación.
Caso aparte es el oso pardo, alguien parece haber dado
por buena su situación hoy en día en el núcleo occidental de la cordillera
cantábrica y parece haber decidido que en el oriental sobran, cierto es que son
pocos , una población sumamente endogamizada, con un balance muy desigual entre
sexos y un escaso porcentaje de nacimientos, pero merece la pena luchar por su
supervivencia y por suerte así lo han entendido en Europa, tal vez solo haga
falta que lo entendamos nosotros aquí también. San Glorio tal y como esta hoy
concebido no es viable para su supervivencia , esto hay que decirlo de forma
clara, no podemos caer en la trampa de que nos hagan elegir entre el desarrollo
de la comarca y la supervivencia de una especie, para una cosa existen diversas
alternativas, pera la otra no hay vuelta de hoja.
El bucardo, el esturión..…son especies que hemos dejado escapar, quizás
este no sea el momento de repartir culpas y exigir responsabilidades, pero esta
vez estamos avisados, ya no caben dudas ni medias tintas…… no nos podemos
permitir el lujo de volver a llegar tarde.
Iñaki Reyero Castro
Estación
de esquí de San Glorio.
Montañeros, esquiadores de travesía, amantes de la naturaleza y en general personas con una mínima preocupación por la conservación del medio ambiente, estamos muy preocupados por la futura estación de esquí en San Glorio. Nos parece inconcebible, que en un espacio de elevado interés ecológico y uno de los mejor conservados de la Cordillera Cantábrica, se pueda plantear semejante salvajada. Cuando se lee el proyecto de construcción se alude que será una estación ecológica. Es indignante que nos quieran vender como ecológico el desbroce de montes, la instalación de los remontes, los centenares de coches, la masificación, el ruido, las construcciones, etc. En el proyecto presentado se habla de 32.500 esquiadores por hora ¿sustituirán a los rebecos, a los escasos osos y las decenas de especies que desaparecerán?.
Algún alcalde de la zona comentaba de forma tendenciosa que hasta en junio hay 1,5 metros de nieve. Solo tenemos que fijarnos en este año la cantidad de nieve que ha caído. El futuro no se presenta mucho mejor con el temido calentamiento de la Tierra pero parece que dicho calentamiento no afectará a la estación de esquí. Con todo esto se conseguirá destrozar una zona para poder esquiar en el mejor de los casos 4 meses y rezar para que no entre el viento sur. Los 8 meses restantes será una zona muerta sin ningún interés como ocurre en la vecina estación de esquí de Alto Campoo. Aquí solo hay que darse una vuelta en junio y ver el aspecto desolador que presenta. ¿Qué será de los hosteleros que han apostado por el turismo rural? ¿Conseguirá sobrevivir con esos 4 meses?.
Desde el grupo de montaña Altai nos oponemos a la construcción de dicha estación y pedimos a las autoridades que hagan lo mismo y que cumplan con el eslogan “Cantabria Gran Reserva”
Grupo de Montaña ALTAI
bravenet.com