El
parque natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre
PALENCIA 30/10/2005
Asistimos en los últimos tiempos a un agravamiento de los peligros que se
ciernen sobre el entorno privilegiado de la Montaña Palentina, decimos
agravamiento puesto que los problemas de conservación y de respeto al medio en
estas comarcas siempre los ha habido. Los valores que presenta esta zona la
llevaron a ser declarada con una figura de protección que, en teoría, debería
haber servido para preservar y resaltar sus valores sociales, ambientales y
porque no decirlo, para sesiones de fotos triunfantes de políticos ávidos de
protagonismo y de minutos en los medios de comunicación.
Pasados unos pocos años desde esta declaración de Parque Natural nos encontramos
con una serie de graves problemas que afectan a la integridad de estos valores y
que poco a poco van transformando este valioso patrimonio en un circo al
servicio del capital-especulativo que se nos presenta como el verdadero salvador
de la zona norte palentina.
Estos salvadores vienen a aportar el capital “privado” (vía subvenciones
europeas en zonas deprimidas tipo MINER o ferder) que las administraciones no
han sabido y no han querido aportar en estos 25 años de democracia y que han
llevado a esta provincia, y especialmente al tercio norte, a una despoblación
alarmante y a un envejecimiento de la misma muy superior a la media nacional.
Entre los problemas que acucian a este espacio destacamos:
La irrupción de nuevos alcaldes venidos de las
grandes ciudades que pretenden transformar los pueblos en atracciones
turísticas, aun a costa de limitar e incluso prohibir las actividades
tradicionales. El caso de Verdeña es significativo, después de empadronar a
toda la familia para salir elegido alcalde de esa pequeña pedanía de Cervera
de Pisuerga, edita bandos donde se prohíbe tener leña en la calle, se
prohíbe que las vacas anden por las calles del pueblo, destruye el antiguo
pilón para hacer una especie de fuente de corte andaluz sin autorización
alguna, y así podríamos seguir.
La entrada en escena de la alcaldesa “verde”
de Palencia, Josefina Fraile, que aprovechando la coyuntura del ecologismo
accedió al sillón de la alcaldía de Velilla y ahora después de un tiempo
saboreando el puesto es una de las más fervientes defensoras del proyecto de
estación de esquí alpino de San Glorio.
La aparición de dos osos muertos en los
últimos meses, uno envenenado y otro “cazado” y las sorprendentes
declaraciones de Guillermo Palomero quitando hierro al asunto cuando se han
cargado casi el 10% de la población oriental de oso pardo cantábrico y se
tira por la borda el trabajo y el dinero invertido (casi 2000 millones de
pesetas), creemos que la reacción más lógica hubiera sido pedir más medios a
la administración regional, pedir a esa administración, que le subvenciona
varios proyectos con muchos miles de euros, que no siga con la idea San
Glorio ya que alterará y reducirá irremediablemente el poco espacio que le
queda al plantígrado. Que estas posturas las defienda en el Consejo Rector
del Parque como representante de los grupos ecologistas, que no se ampare en
el suplente para no dar la cara. Queremos dejar claro que esto no es una
crítica al valiosísimo equipo de profesionales que componen la Fundación Oso
Pardo, a la que apoyamos totalmente por el gran y dificil trabajo de sus
guardas pero que no es reflejado en la realidad como es debido por su máximo
gestor y responsable.
Desde la administración regional se sigue
considerando este entorno como una zona cinegéticamente privilegiada,
predominando la figura de Reserva Nacional de Caza sobre la del Parque. Una
de las importantes y graves consecuencias son las desmesuradas y
desproporcionadas manadas de venados que están provocando una gran erosión,
graves daños en la masa arbórea y en los prados y desplazando a otras
especies autóctonas. Para mantener la riqueza cinegética, según la lógica
del cazador, es que no existan depredadores por lo que desde las altas
instancias de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León
en Palencia hay orden, no escrita por supuesto, de eliminar a aquellas
"alimañas" que causan grandes bajas entre las especies más apreciadas por
las escopetas. Así los lobos, en el Parque Natural no son bien vistos, por
ello hay orden a la guardería forestal de acabar con ellos, de paso algunas
veces, también dejan sin perros a algún que otro ganadero de la zona.
No queremos pasar por alto los trabajos
selvícolas sin sentido que se están haciendo en los últimos años y el poco
control que se ejerce sobre ellos. La corta y desbroce de más pies de los
autorizados, de robles milenarios y el clareo escandaloso de hayedos supone
el robo y destrucción de los recursos de la población local a cambio de un
un trabajo precario y temporal.. La maquinaria pesada utilizada muchas veces
para estos trabajos supone una gran alteración sobre el paisaje, las
especies y la destrucción del suelo.
Las minas a cielo abierto en el Pre-Parque
suponen un importante freno en la expansión de determinadas especies y una
afección irreversible sobre la zona afectada comn es el caso de la situada
en el término de Muñeca.
Todas estas consideraciones nos llevan a la conclusión de la ineficacia de las
administraciones regionales y locales para desarrollar esta zona de una manera
respetuosa con el medio ambiente. De los pocos recursos destinados a mantener y
fijar población (sanidad, educación, tranporte) y de las facilidades que se dan
a: Especuladores, grandes empresarios, cazadores que pagan importantes sumas
por matar un venado, un rebeco, o por qué no, un lobo.
Todo esto nos hace pensar que estamos asistiendo a la lenta agonía, previa a la
muerte, si alguien no lo remedia, de este maravilloso espacio Natural.